¿Cómo es el Volkswagen T-Cross?

El éxito del T-Cross

Que los SUV están cada vez más de moda es algo que ya conocemos. De hecho, desde aquí estamos seguros que en cuestión de unos meses, el porcentaje de SUV vendidos sea mayor que el de turismos convencionales.

Una razón para argumentar esta afirmación es la llegada de nuevos segmentos dentro de los SUV. Si inicialmente los todoterrenos se caracterizaron por sus grandes dimensiones y se popularizaron con la llegada de modelos de tamaño medio, ahora serán los más pequeños los que logren también un buen volumen.

Hablamos de los SUV urbanos o SUV-B, un tipo de segmento o categoría que podemos decir que nació con la llegada del Nissan Juke, en 2010. Tras el modelo japonés, después aparecieron otros como el Opel Mokka, en 2012, que posteriormente pasó a llamarse Mokka X; el Peugeot 2008, en 2013; el Renault Captur, en 2013; el Ford EcoSport, también en 2013.

Y más recientemente, también han surgido lanzamientos como el KIA Stonic, SEAT Arona o Hyundai Kona, entre otros. Estos últimos precisamente se han convertido en la guinda que ha dinamizado esta categoría.

Una sorpresa de SUV.

Y a todos ellos se ha unido recientemente el nuevo Volkswagen T-Cross, un modelo clave puesto que se fabrica en España, en la planta de Landaben, en Navarra. En esta fábrica, también se ensambla el Polo. Y esta ha sido precisamente una de las razones por las que se ha optado por construir el T-Cross en España, ya que este último comparte la plataforma con el Volkswagen Polo.

Una vez junto a él, lo primero que nos llama la atención es por su tamaño. Y no precisamente porque sea muy grande, sino más bien por lo contrario. Al contar con una longitud de 4,11 metros estamos ante uno de los SUV urbanos más pequeños de la categoría. 

Para tener una referencia de cuál es su tamaño, podemos señalar que es muy similar SEAT Arona, al Nissan Juke o incluso al Peugeot 2008. Por el contrario, es bastante más pequeño que los modelos más grandes del segmento, como es el caso del Mazda CX-3 o el Opel Mokka X, entre otros.

Amplio por dentro.

Aun así, a pesar de ser de los más pequeños, una vez dentro sorprende por su amplitud. De hecho, a nosotros nos parece increíble cómo Volkswagen ha conseguido tanto espacio interior con unas dimensiones de la carrocería tan cortas.

En este sentido, las dos plazas delanteras son las más sobresalientes. Es tal el espacio que existe –tanto en anchura para los hombros como en altura libre al techo-  que dos adultos se sentirán muy cómodos, independientemente de su talla.

Una vez que comprobamos que las dos plazas delanteras son muy buenas, toca analizar las traseras. Y aquí, una vez más, vemos que también el espacio es notable. Tanto en anchura como en altura para la cabeza, otros dos adultos caben a la perfección.

Segunda fila con regulación longitudinal.

No obstante, a nosotros lo que más nos llama la atención es la segunda fila de asientos, ya que se puede desplazar longitudinalmente hasta 14 centímetros. Esto es un elemento que le diferencia de sus rivales. Por ejemplo, un SEAT Arona, que comparte muchos aspectos con el Volkswagen T-Cross, no cuenta con esa segunda fila regulable longitudinalmente.

Además, esta segunda fila regulable permite modificar la capacidad del maletero. De esta manera, en su capacidad mínima, el maletero del T-Cross puede ofrecer 385 litros, una cifra sobresaliente. O bien, si se desplazan los asientos traseros hacia delante, esta cifra puede ascender hasta los 455 litros.

Y si se opta por esta última configuración, estaríamos hablando de prácticamente la mejor capacidad de maletero de la categoría.

De esta manera, ya tenemos una primera conclusión para este modelo. Y no es otra que cuenta con un amplio habitáculo y un sobresaliente maletero. Sin duda, dos virtudes que todavía tienen mucho más valor si tenemos en cuenta que su tamaño es contenido.

Buen comportamiento al volante.

La gama de este nuevo Volkswagen T-Cross se caracteriza por incorporar, al menos en esta primera fase de comercialización, motores de gasolina y diésel. Por lo tanto, eso significa que, al menos de momento, no está disponible en versión TGI, con Gas Natural Comprimido (GNC) y la etiqueta ECO. Esta variante sí está disponible en el Ateca.

Por lo tanto, los motores con los que sí cuenta el T-Cross son los gasolina 1.0 TSI de 95 y 115 CV y el diésel  1.6 TDI de 95 CV. Además, este modelo está disponible con cambios manuales de cinco y seis velocidades y automático de doble embrague de siete velocidades.

De todos ellos, nosotros hemos tenido la oportunidad de conducir el 1.0 TSI de 115 CV, un motor que se caracteriza por sus tres cilindros y su buen rendimiento. Si bien es cierto que hay que señalar que es algo rumoroso cuando se acelera a fondo desde parado, después en conducción normal, nos parece un propulsor adecuado para este coche. Lo mueve con cierta agilidad y, si se tiene cuidado, con el acelerador el consumo es contenido: en torno a los 7 litros cada 100 kilómetros en conducción tranquila.

El coche, además, presenta un notable comportamiento. Hay que reconocer, en este sentido que las suspensiones están más pensadas para un uso confortable. Eso significa que si le exprimimos en carreteras con curvas, la carrocería balancea algo más. Pero aun así, el coche se mantiene firme en su trayectoria, con un bastidor (la plataforma MQB-A0 del Grupo Volkswagen) que es una auténtica joya y una dirección precisa.

Alto equipamiento.

Continuamos analizando el equipamiento y comprobamos que la gama cuenta con cuatro niveles de acabado. Desde el primero inicial Edition, pasando por Advance, Sport y First Edition. Pues bien desde el más accesible, Edition, el equipamiento es alto.

Por ejemplo, cuenta de serie con llantas de acero de 16 pulgadas, limitador de velocidad, advertencia por salida de carril frenada de emergencia en ciudad con detección de peatones y advertencia ante un posible impacto frontal, llamada de emergencia, detector de fatiga, dos puertos USB, aire acondicionado y Volkswagen Connect.

En el caso de que subamos de nivel de equipamiento (Advance) entonces comprobaremos cómo tenemos las llantas de aleación de 16 pulgas, el control de crucero adaptativo, control de distancia de aparcamiento tanto delantero como trasero y sistema de ayuda de arranque en pendientes, entre otros elementos.

Gran precio.

Llega el momento de analizar el precio. Este nuevo Volkswagen T-Cross está a la venta desde 18.991 euros para la versión 1.0 TSI de 95 CV y el acabado Edition. A nuestro juicio la versión más recomendable es la que cuenta con el 1.0 TSI de 115 CV y el acabado Advance, que está a la venta desde 20.621 euros.

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