Cosworth, GTi, RS son apellidos icónicos, pero… ¿Y si Williams regresase con un nuevo Renault Clio? Así lo imaginamos

David Díez
Periodista de actualidad del motor y guías de compra
15 de agosto de 2026

Disfruta el cambio de coche

La forma más fácil de cambiar tu coche online, totalmente gratis.
Valoración 4,4/5 de 6.162 opiniones

El original pesaba 982 kilos, tenía 150 CV y marcó una generación entera. Treinta años después, imaginamos cómo sería el Clio Williams si Renault Sport lo fabricara hoy: más potente, más ligero que cualquier rival, con etiqueta ECO y fiel al azul Francia brillante y el dorado que lo hicieron inconfundible.

En 1993, Renault presentó en Ginebra un pequeño hatchback de tres puertas que iba a cambiar lo que significaba conducir un coche asequible. El Clio Williams, fruto de la colaboración entre Renault Sport y la escudería que ese año ganaba el Mundial de Fórmula 1 con Alain Prost, pesaba menos de mil kilos, tenía 150 CV de un 2.0 aspirado que cantaba a 6.100 rpm y se movía con una precisión quirúrgica que coches del doble de precio no podían igualar. Se fabricaron 12.100 unidades. Todas se vendieron.

Y treinta años después, sigue siendo uno de los deportivos más queridos de la historia del automóvil. La pregunta es obvia: ¿cómo sería el Clio Williams si Renault Sport lo fabricara hoy? Esto es lo que nos hemos imaginado y que nos encantaría ver en las calles.

El exterior: azul Francia brillante, llantas doradas y cinco puertas sin complejos

La primera decisión del concepto es también la más importante: cinco puertas, no tres. El Williams original era de tres puertas, pero en 2026 un deportivo de cinco puertas no es una concesión sino una declaración de madurez. El carácter no está en cuántas puertas tiene el coche sino en cómo se comporta, y el concepto no tiene ningún complejo al respecto.

¿Buscas un deportivo?

La carrocería se basa en el Clio 6, presentado en el Salón de Múnich de septiembre de 2025, ensanchada 40 milímetros por eje con extensiones de paso de rueda que integran el volumen adicional de forma orgánica, sin que parezca añadido. El resultado es una silueta más plantada y más ancha visualmente, con una actitud que el Clio de serie no tiene. El alerón trasero va integrado directamente en el techo, no en el portón, lo que da una línea de perfil más limpia y más fiel al espíritu del original.

El color es azul Francia brillante, un azul profundo y satinado con mucha agua en la mezcla, que cambia de tonalidad según la luz del día y que debajo del sol de verano tiene una intensidad que no necesita ningún adorno adicional. Es exactamente el mismo espíritu cromático del original, actualizado a los estándares de pintura de 2026. Los detalles en dorado aparecen en las entradas de aire del paragolpes delantero, en los marcos de los pasos de rueda, en el logotipo Williams de los faldones laterales y en el difusor trasero, donde enmarcan la salida de escape central única de sección rectangular.

Las llantas merecen un párrafo propio. Son de radio estrecho, obviando la anchura que tenían los de las Speedline originales que calzaba el Williams de los noventa, pero actualizadas en diámetro a 18 pulgadas y en acabado dorado brillante. No son las llantas de multirradio que llevan los hot hatch modernos: tienen menos radios, más espacio entre ellos y una presencia visual más honesta y más directa. Son las llantas que un Williams tiene que llevar, y lo dejan claro sin necesidad de explicación.

Configura tu Renault Clio

Un difusor limpio y una salida de escape estilo RS

La parte trasera del concepto es donde el diseño habla más alto. Los pilotos de LED del Clio 6 conservan su firma luminosa característica, pero el tratamiento del paragolpes trasero es completamente específico para este concepto: un difusor con canalizaciones visibles y, en posición central, una única salida de escape de sección rectangular en titanio.

Una salida. Central. Sin simetría forzada, sin dobletes decorativos, sin aspavientos. Es la salida de un motor que respira bien y no necesita disimularlo con geometría. Una salida que puede evocar a otras siglas de Renault que echamos de menos. Las RS.

El motor: 240 CV con microhíbrido 48V y DCT de doble embrague

El bloque de este concepto es un cuatro cilindros en línea de 1.8 litros turbo, derivado del motor que ya usa el Mégane RS. En la propuesta del concepto, ese bloque recibe una calibración específica de Renault Sport para alcanzar los 240 CV y 360 Nm de par, y va acompañado de un sistema microhíbrido de 48 voltios que rellena el par a bajas revoluciones, reduce las emisiones en ciudad y, lo más importante para el mercado español, garantiza la etiqueta ECO que permite circular sin restricciones en las zonas de bajas emisiones.

La transmisión es el DCT de doble embrague de siete velocidades que Renault ya tiene en producción en el Mégane RS Trophy: cambios rápidos, lógica deportiva en modo manual y paletas al volante de aluminio. Es la elección correcta para un coche con 240 CV y tracción delantera: gestiona mejor el par en la salida de curvas y permite al conductor centrarse en la línea en lugar de en el cambio. El diferencial autoblocante mecánico va de serie.

El peso: la obsesión que diferencia este concepto

El Clio Williams original pesaba 982 kilos. Treinta años después, los hot hatch modernos han engordado hasta los 1.300, 1.400 e incluso 1.500 kilos. El Renault Mégane RS actual pesa 1.390 kilos. El Golf GTI de octava generación, 1.432 kilos. El Honda Civic Type R, 1.429 kilos. Todos son coches más capaces, más seguros y más equipados que el Williams original. Y todos han perdido algo de lo que hacía especial al Williams: la sensación de que el coche no tiene masa que vencer.

Los mejores utilitarios

Este concepto tiene como objetivo declarado no superar los 1.150 kilos. Para conseguirlo, el capó y el portón son de fibra de carbono, los cristales traseros son de policarbonato en lugar de vidrio templado y se elimina cualquier equipamiento que no aporte directamente a la experiencia de conducción. El sistema microhíbrido añade unos 20 kilos, pero el conjunto de medidas de aligeramiento los compensa con creces.

Los frenos y el chasis: a la altura de los 240 CV

El original frenaba con discos ventilados de 259 milímetros delante y sólidos de 238 detrás. Este concepto no puede permitirse esa austeridad con el doble de potencia: lleva discos de 330 milímetros con pinzas de cuatro pistones de aluminio en el eje delantero, y discos de 300 milímetros con pinzas de dos pistones detrás. El sistema es de acero convencional de alta calidad, no carbono-cerámico: el concepto quiere ser asequible y los frenos carbono-cerámicos en un coche de 36.000 euros no tienen ningún sentido práctico.

La suspensión es de tipo MacPherson delante y torsión trasera de geometría específica Renault Sport, con muelles y amortiguadores de regulación en dos posiciones (Street y Track), barra estabilizadora delantera de mayor diámetro que el Clio de serie y geometría de caída negativa de fábrica. Las llantas Speedline de 18 pulgadas en dorado brillante calzan neumáticos 215/45 R18 de uso mixto de serie, con opción de 215/40 R18 semislick para uso en circuito.

Encuentra tu nuevo Renault

El interior: espíritu Williams por todos lados

El habitáculo del concepto parte del interior del Clio 6 más deportivo pero con modificaciones específicas que lo convierten en algo propio. El cuadro de instrumentos digital lleva el logo Williams en dorado en la parte superior, visible desde la posición de conducción como una firma constante. La pantalla central panorámica mantiene el sistema OpenR de Renault con conectividad completa, porque en 2026 no tiene sentido renunciar a ella.

La tapicería es azul marino oscuro en los asientos y en los paneles de puerta, con costuras en dorado que recorren todas las superficies de forma coherente. Las alfombrillas son azules con ribete dorado, los pedales son deportivos de aluminio perforado y la iluminación ambiental de las puertas combina el azul Francia con detalles en dorado que refuerzan la identidad del conjunto sin resultar excesivos. Las paletas de cambio al volante son de aluminio, sin adornos, funcionales y de tacto preciso.

Lo que no hay es ruido de motor amplificado artificialmente por altavoces, ni modos de conducción con nombres inventados, ni menús táctiles de tres pasos para cambiar el mapa del motor. Hay un selector físico de dos posiciones (Street y Track), un botón de arranque y los instrumentos. El Williams original no necesitaba más, y el concepto tampoco.

Por qué encajaría en el mercado

El mercado del hot hatch europeo lleva años derivando hacia coches cada vez más grandes, más pesados, más tecnológicos y más caros. El Golf GTI supera ya los 40.000 euros. El Mégane RS rozaba los 45.000 antes de que Renault lo descatalogara. El Honda Civic Type R supera los 50.000. En ese contexto, un Clio Williams de 38.000 euros, con 240 CV, menos de 1.150 kilos, etiqueta ECO y DCT sería una anomalía en el mercado.

Los mejores coches de renting

Y eso es exactamente lo que sería el Williams original si hubiera nacido hoy: una anomalía. Un coche que no entiende de tendencias, que sabe exactamente lo que quiere ser y que no pide perdón por ello. Renault tiene la plataforma, tiene el motor, tiene el departamento de Renault Sport y tiene el nombre. Solo hace falta que alguien en Sant-Cloud tome la decisión. Mientras tanto, aquí está nuestro render.


Sigue a Carwow y no te pierdas nada

Noticias y vídeos en tu móvil: Únete a nuestro canal de WhatsApp.

Al suscribirte aceptas los Términos y la Privacidad. Baja en un clic.