Disfruta el cambio de coche
Dos propietarios del superdeportivo americano más brutal del momento han descubierto que su paquete aerodinámico opcional tiene un efecto secundario inesperado: a velocidades extremas: el alerón trasero arranca la pintura de la carrocería. Eso sí, Chevrolet lo repara gratis.
Hay problemas de superdeportivo y problemas de superdeportivo. Mantenimiientos más caros, menos tiempo entre los cambios habituales de líquidos, que esté siempre en un perfecto estado… Y luego hay otros inesperados que piensas que solo le puede pasar a un superdeportivo. El del Corvette ZR1 cae claramente en la segunda categoría: un coche de más de 180.000 dólares en Estados Unidos, con el V8 de producción más potente jamás fabricado y un paquete aerodinámico opcional de más de 14.000 dólares, que a más de 290 km/h se come su propia pintura.

No es un problema mecánico ni de seguridad. Es algo mucho más mundano y al mismo tiempo mucho más llamativo: el enorme alerón trasero de fibra de carbono del paquete Carbon Fiber Aero Package genera tanta carga aerodinámica que los puntales de sujeción se clavan literalmente en la pintura de la carrocería cuando el coche alcanza velocidades extremas en circuito. ¿Bendito fallo, no?
Qué pasa exactamente y por qué
El Corvette ZR1 de octava generación lleva un V8 de 5,5 litros con dos turbocompresores que generan 1.085 CV a 7.000 rpm y 1.123 Nm de par a 6.000 rpm. Con el paquete aerodinámico opcional ZTK Performance, que incluye el alerón trasero fijo de fibra de carbono de 190 cm de ancho, el splitter delantero y deflectores adicionales, Chevrolet presume de hasta 545 kg de carga aerodinámica a velocidad máxima.

Ahí está el problema. Ese alerón pesa 7,7 kg, pero a velocidades por encima de los 290 km/h las fuerzas que genera son descomunales. La presión del aire sobre el alerón empuja los puntales hacia abajo con una fuerza equivalente a más de 500 kg concentrada en una zona muy pequeña entre la base del puntal y la superficie pintada de la carrocería.
Y los bordes del revestimiento de carbono no llevan ningún tipo de junta de espuma ni acolchado adhesivo que proteja la pintura. El resultado es que el componente se clava directamente en la carrocería y la raspa. Algo insignificante en tu día a día, pero… Si tienes la oportunidad de poner tu coche a 300 km/h, cómo no hacerlo.

¿Cómo ha reaccionado Chevrolet?
El primero en documentarlo ha sido Christian Wheeler, un conocido youtuber americano del mundo del motor, que tras llevarlo al límite en el circuito de Daytona superando los 298 km/h encontró varios desconchones de pintura junto a los puntos de anclaje del soporte del alerón en su ZR1 blanco. Poco después publicó que le había ocurrido exactamente lo mismo a un amigo suyo, en este caso con un Corvette Z06 equipado con el alerón opcional del ZR1, a 295 km/h.
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Chevrolet ha asumido los gastos de reparación en ambos casos, repintando la zona dañada sin coste para los propietarios. Su explicación oficial apunta a que la causa son las enormes tensiones provocadas por la aerodinámica y que los puntos de contacto entre los puntales y la carrocería se mueven mínimamente pero lo suficiente para dañar la pintura.

Lo que Chevrolet no ha aclarado es si tiene previsto modificar el diseño del alerón para que esto no vuelva a ocurrir, porque asumir reparaciones de forma indefinida no parece la solución más sostenible para un coche de este precio.
Aunque afecte a muy pocos llama la atención
Es cierto que superar los 290 km/h en circuito no está al alcance de la mayoría de propietarios de un Corvette ZR1, ni siquiera de los que han pagado los más de 14.000 dólares del paquete aerodinámico. El propio Wheeler reconoce que esto no lo sufrirán muchos conductores.
Pero hay algo que resulta difícil de ignorar: estamos hablando de un coche que en Europa puede superar los 400.000 euros con todos los opcionales, con un paquete aerodinámico diseñado específicamente para uso en circuito, que se daña al usarlo precisamente para lo que fue diseñado.

La solución técnica parece sencilla: añadir una junta de espuma protectora o un acolchado adhesivo entre los puntales y la carrocería. Chevrolet, como tal no ha ofrecido esta solución, pero, como decimos… Si puedes ir a un circuito y poner tu coche a 290 km/h… y se desconcha un poco la pintura… ¿Bendito problema, no?
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