Precio y opinión del Geely E2
El eléctrico que más se vende en el mercado más grande del mundo aterriza en España prometiendo el espacio de un coche más grande al precio de uno más pequeño
Geely E2: ¿Sobre qué te gustaría leer ahora?
Cuánto cuesta el Geely E2
Qué opinión tiene nuestro experto del Geely E2
El Geely E2 es el tercer coche que Geely trae a España, después del Starray y del E5, y llega precedido por un dato que impone: fue el coche más vendido de China en 2025, y en poco más de año y medio ha colocado 700.000 unidades en todo el mundo. Aquí se llama E2; en el resto del planeta, Xingyuan. Es un SUV urbano que el propio fabricante sitúa a medio camino entre el segmento A y el B: por longitud (4,13 metros) es casi un utilitario, pero lo han hecho más alto y más ancho de lo habitual para ganar habitabilidad sin ganar apenas metros.
Y ese es exactamente su mejor argumento. Por dentro sorprende un espacio trasero que no delata los 4,13 metros de fuera: sitio de sobra para las rodillas y una altura de techo que deja viajar sin problema a pasajeros de hasta 1,85 metros, algo poco habitual en este tamaño de coche. A eso se suma un maletero doble que es casi un truco de magia: 375 litros detrás, y un segundo compartimento delantero de entre 60 y 70 litros donde cabe una maleta de cabina entera, además de los cables de carga. Sumados, se pasa de los 400 litros, suficiente para el equipaje de cuatro ocupantes. Y todo eso viene con un nivel de equipamiento —asientos calefactados, ventilados y con ajuste eléctrico, carga inalámbrica, cámara de 360 grados bien resuelta— que no es habitual encontrar de serie a este precio.
El Geely E2 ya ha ganado la partida del precio y del espacio antes de arrancar; lo que todavía no sabemos es cómo se mueve
Lo que peor sienta es la sensación de que este interior podría ser el de cualquier otro coche chino. El volante, los mandos, la disposición de la pantalla son prácticamente calcados a los de otros modelos con los que comparte proveedores —el parecido con el GWM Ora 5 es directo—, y ese volante minimalista de dos radios en posición horizontal hace que cueste encontrar el centro de un vistazo al girarlo. La pantalla central, además, no lleva ningún tratamiento antirreflejos y sus gráficos son pequeños. Y hay un matiz importante sobre la autonomía: con la batería grande, no se llegan a los 400 kilómetros que sugiere la ficha en ciclos optimistas, y en carretera real la cifra se queda más cerca de los 300-320 kilómetros que de los 345 kilómetros WLTP homologados.
Frente a sus rivales más directos, lo tengo claro: es el coche más barato de su categoría, con permiso del Citroën ë-C3, que todavía le gana por precio de entrada. Pero el Geely juega una baza distinta: no compite solo contra los utilitarios pequeños ni solo contra los SUV eléctricos del segmento B como el Kia EV2, sino contra los dos a la vez, pisando terreno que ninguno cubre por completo.
La relación calidad-precio es, sin ninguna duda, lo mejor del coche. Acogiéndose a todas las ayudas y a la financiación de la marca, se puede reservar por 13.990 euros; sin ayudas, ronda los 20.000. Para ese dinero, su espacio interior y su maletero no tienen rival directo hoy en España.
Lo compraría si necesito el eléctrico urbano con más espacio y maletero posible por el menor precio posible, y no me importa que el interior no tenga personalidad propia. Todavía no puedo decir si lo compraría o no pensando en cómo se comporta en carretera, porque eso —dirección, suspensión, consumo real— es precisamente lo que queda por comprobar en la prueba a fondo.
Información general
El Geely E2 es un SUV urbano eléctrico que el propio fabricante sitúa a medio camino entre el segmento A y el B, y es el tercer modelo que Geely lanza en España tras el Starray y el E5. Mide 4,13 metros de largo, una cifra propia de un utilitario, pero con más altura y anchura de lo habitual en ese tamaño para ganar espacio interior sin alargar la carrocería. Llega respaldado por ser el coche más vendido de China en 2025 —el mercado del automóvil más grande del mundo— y por haber superado las 700.000 unidades vendidas globalmente en poco más de año y medio desde su lanzamiento.
En España se vende únicamente en versión eléctrica, con dos baterías de litio ferrofosfato (LFP): 35 kWh, con 80 CV de potencia y 252 km de autonomía WLTP, y 47 kWh, con 115 CV y 345 km WLTP.
Lo más diferencial de su arquitectura técnica es el eje trasero multibrazo y la propulsión en las ruedas traseras, poco habituales en este segmento, con una puesta a punto que Geely dice haber adaptado al gusto europeo frente al chino —algo que solo se podrá confirmar con la prueba dinámica—.
El diseño exterior apuesta por formas redondeadas y suaves, sin buscar llamar la atención. Se vende en tres niveles de acabado —PRO, PRO+ y MAX+—. El PRO de acceso ya incluye pantalla de 14,6", climatizador automático, cruise adaptativ y asientos calefactables; el PRO+ suma llantas de aleación de 16", techo en color de contraste, portón trasero eléctrico, cámaras de 360º y sonido de seis altavoces; el MAX+ añade a ese mismo equipamiento la batería grande de serie. Todas las versiones llevan la etiqueta ambiental CERO de la DGT.
Qué motores tiene el Geely E2
El Geely E2 se vende en España con una única disposición mecánica —motor trasero con propulsión en las ruedas traseras— combinada con dos baterías LFP que definen las dos motorizaciones disponibles.
E2 PRO (35 kWh)
- Potencia: 80 CV
- Par motor: 150 Nm
- Transmisión: relación única, sin caja de cambios
- Tracción: trasera
- 0-100 km/h: 14,2 s
- Velocidad máxima: 130 km/h
- Autonomía WLTP: 252 km
- Carga en corriente continua: 60 kW (30-80% en unos 25 minutos)
- Carga en corriente alterna: 6,6 kW
E2 (47 kWh)
- Potencia: 115 CV
- Par motor: 150 Nm
- Transmisión: relación única, sin caja de cambios
- Tracción: trasera
- 0-100 km/h: 11,5 s
- Velocidad máxima: 130 km/h
- Autonomía WLTP: 345 km
- Carga en corriente continua: 80 kW (30-80% en unos 25 minutos)
- Carga en corriente alterna: 6,6 kW
Para uso urbano y periurbano, la batería de 35 kWh cumple de sobra. La de 47 kWh tiene sentido para quien combine ciudad con trayectos de carretera más largos.