Precio y opinión del Geely Starray EM-i
El Geely Starray EM-i es un SUV híbrido enchufable amplio, muy equipado y con una presentación interior sorprendentemente cuidada
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Geely Starray EM-i: ¿Sobre qué te gustaría leer ahora?
Cuánto cuesta el Geely Starray EM-i
Qué opinión tiene nuestro experto del Geely Starray EM-i
El Geely Starray EM-i deja una primera impresión bastante potente, y eso tiene mérito porque no hablamos de una prueba al uso, sino de una toma de contacto estática, sin posibilidad de conducirlo en carretera abierta. Aun así, hay coches que en parado no te dicen gran cosa y otros que, en cuanto te sientas dentro y empiezas a trastear, ya te dejan claro por dónde van los tiros. Este Geely está claramente en el segundo grupo.
Por fuera no parece un coche especialmente rompedor. Tiene esa receta tan habitual en muchos SUV chinos actuales: carrocería limpia, proporciones correctas, firma luminosa horizontal detrás y una presencia seria, pero sin demasiada personalidad visual. No es un coche que te entre por los ojos de primeras como puede hacer algún rival con más gancho en el diseño. Ahora bien, la cosa cambia bastante cuando abres la puerta.
Lo más llamativo del Starray EM-i es que transmite una sensación de producto más trabajado de lo que uno podría esperar si solo se queda con la imagen exterior o con el prejuicio fácil de “otro SUV chino más”. El interior está francamente bien resuelto. No solo por equipamiento o por efecto escaparate, sino porque da la impresión de que aquí hay una intención clara de ofrecer una experiencia agradable y bien pensada para el día a día. La presentación es moderna, las pantallas tienen buena calidad, los gráficos parecen cuidados y la interfaz, al menos en esta primera impresión, está mejor organizada que en muchos rivales de precio similar.
Además, Geely parece haber entendido algo que no todas las marcas aciertan a interpretar: un coche familiar de este tamaño no tiene por qué vender deportividad impostada, sino confort, amplitud y sensación de bienestar a bordo. Y eso se nota en detalles como unos asientos muy anchos, una segunda fila especialmente generosa y una atmósfera general que busca más el viaje cómodo que la postura agresiva. En este sentido, el Starray EM-i da la sensación de ser un coche pensado para hacer muchos kilómetros sin castigar a nadie, que al final es justo lo que se le pide a un SUV híbrido enchufable de casi 4,75 metros.
También convence el planteamiento general del sistema de propulsión, al menos sobre el papel. La combinación de un motor térmico 1.5 con un motor eléctrico potente y una batería relativamente grande apunta a una receta muy lógica para quien quiere usar el coche a diario en eléctrico y mantener la tranquilidad de un híbrido enchufable cuando toca viajar. La cifra de autonomía eléctrica es muy seria para su categoría y eso le da mucho sentido frente a muchos PHEV que, en la práctica, se quedan a medio camino entre dos mundos. Aquí parece haber una intención real de que el coche pueda funcionar como eléctrico en muchos desplazamientos cotidianos.
El Geely Starray EM-i no parece un SUV chino más: por presentación, espacio y planteamiento transmite la sensación de ser un producto mucho más maduro y ambicioso de lo que su diseño exterior deja entrever
Dicho esto, conviene no venirse demasiado arriba todavía. Esta primera impresión deja buen sabor de boca, sí, pero hay varias cosas importantes que siguen en el aire. La más evidente es cómo se comporta en marcha. La marca habla de una puesta a punto trabajada junto a Lotus Engineering, y eso suena muy bien en una nota de prensa, pero otra cosa es lo que ocurra de verdad cuando toque probarlo en carretera, ver cómo filtra, cómo pisa, cómo resuelve el peso del sistema híbrido enchufable y si de verdad está a la altura de rivales ya muy asentados. Hasta que eso no suceda, cualquier juicio dinámico sería vender humo, y no merece la pena hacerlo.
También hay algunos matices ergonómicos que conviene señalar. Aunque el Starray introduce más controles físicos para la climatización que su hermano eléctrico, sigue habiendo muchas funciones que dependen de la pantalla. No es un drama si todo funciona rápido y con lógica, pero no deja de ser una tendencia discutible. En marcha, habrá que comprobar además si todo ese despliegue tecnológico tan vistoso resulta realmente intuitivo o si acaba obligando a apartar demasiado la vista.
Otro punto a vigilar será el encaje real frente a sus rivales. Porque por tamaño, enfoque y precio apunta directamente a pesos pesados como el BYD Seal U DM-i, el Ford Kuga PHEV o algunas alternativas generalistas muy conocidas. El Geely parece venir con buenos argumentos de espacio, equipamiento y sensación de calidad, pero en este segmento no basta con llegar cargado de gadgets: hay que demostrar también refinamiento mecánico, eficiencia real y una red comercial que dé confianza. Eso es lo que separa a una novedad interesante de un coche que de verdad se consolida.
Con todo, la impresión inicial es claramente positiva. El Starray EM-i apunta a ese tipo de coche que puede hacer bastante daño si mantiene un precio competitivo y si luego en marcha confirma lo que promete en parado. Tiene empaque, mucho espacio, un interior convincente y una propuesta híbrida enchufable que, al menos sobre el papel, está muy bien enfocada para el mercado español. No enamora especialmente por diseño exterior, pero sí por sentido práctico y por esa sensación de coche grande, cómodo y bien equipado que tanta gente busca hoy.
No parece el típico lanzamiento de una marca que llega tanteando el terreno. Más bien da la impresión de que Geely ha venido a jugar en serio.
Información general
El Geely Starray EM-i es un SUV híbrido enchufable de 4,74 metros que marca el aterrizaje de la marca china en España con una propuesta muy clara: mucho coche, mucha tecnología y un precio competitivo dentro del segmento D. Es un modelo pensado para familias y para quienes buscan dar el salto a la electrificación sin renunciar a viajar sin preocuparse por la autonomía.
Está desarrollado sobre la plataforma GEA (Global Intelligent Electric Architecture), una base específica para modelos electrificados que Geely utiliza para optimizar eficiencia, espacio interior y comportamiento. De hecho, uno de sus argumentos más fuertes es la habitabilidad, con una tasa de aprovechamiento del espacio superior al 84% y un maletero de 528 litros, ampliable hasta 2.065 litros.
A nivel de diseño y planteamiento, el Starray EM-i sigue la tendencia de muchos SUV chinos recientes: líneas limpias, proporciones equilibradas y una clara orientación al confort y al uso familiar. No busca ser rompedor, sino convincente para el gran público.
La gama en España se articula en tres acabados: PRO, PRO+ y MAX+. Desde el básico ya incluye un equipamiento muy completo en asistentes a la conducción, conectividad y confort. Los niveles superiores añaden elementos como techo panorámico, portón eléctrico, asientos ventilados con masaje, head-up display o equipo de sonido FLYME SOUND, dejando claro que quiere posicionarse como una alternativa bien equipada frente a marcas tradicionales.
En el apartado de seguridad, incorpora un paquete amplio de sistemas ADAS orientados a la conducción semiautónoma y la protección en viajes largos, en línea con lo que se espera hoy en este segmento.
Qué motores tiene el Geely Starray EM-i
El Geely Starray EM-i utiliza un sistema híbrido enchufable desarrollado bajo la denominación EM-i, que combina un motor de gasolina y uno eléctrico para ofrecer un equilibrio entre prestaciones, eficiencia y autonomía.
El motor térmico es un bloque de 1.5 litros y 100 CV (73 kW), desarrollado en colaboración con Horse Powertrain (joint venture entre Geely y Renault). A este se suma un motor eléctrico de 218 CV (160 kW), que es el principal responsable de mover el coche en la mayoría de situaciones.
En conjunto, el sistema ofrece 262 caballos y está pensado más para la eficiencia y la suavidad que para un enfoque deportivo.
Hay dos opciones de batería:
- 18,4 kWh (acabado PRO)
- 29,8 kWh (acabados PRO+ y MAX+)
Con la batería de mayor capacidad, el Starray EM-i puede alcanzar hasta 136 kilómetros de autonomía en modo eléctrico, una cifra muy competitiva dentro de los híbridos enchufables actuales y que permite cubrir el uso diario sin consumir gasolina.
Uno de sus grandes argumentos es la autonomía combinada total, que llega hasta 1.055 kilómetros en ciclo WLTP. Esto lo convierte en un coche especialmente interesante para quienes hacen viajes largos con frecuencia pero quieren moverse en eléctrico en el día a día.
En cuanto a la carga, admite carga rápida en corriente continua de hasta 60 kW en las versiones con batería grande, lo que permite pasar del 30% al 80% en unos 16 minutos. No es una cifra espectacular comparada con eléctricos puros, pero sí bastante buena dentro del mundo PHEV.