Interior y maletero del Geely Starray EM-i
Interior del Geely Starray EM-i
El interior del Geely Starray EM-i es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y lo que realmente cambia la percepción del coche cuando pasas del exterior al habitáculo. Porque si por fuera puede parecer un SUV más, por dentro da un salto claro en calidad percibida, presentación y sensación de producto trabajado.
La primera impresión es muy positiva: materiales agradables al tacto, una iluminación ambiental bien integrada y un diseño que combina modernidad con cierta lógica en el uso. No es un interior revolucionario en concepto, pero sí está bien ejecutado, y eso hoy en día ya es mucho decir.
Cómo es el espacio interior del Geely Starray EM-i
El Starray EM-i está claramente pensado como un coche familiar, y eso se nota en el espacio. Las plazas delanteras destacan por unos asientos grandes y anchos, con un enfoque más orientado al confort que a la sujeción deportiva. Es ese tipo de asiento en el que puedes hacer kilómetros sin cansarte, más “rollo americano” que europeo.
Detrás, el espacio es uno de sus argumentos más sólidos. La segunda fila ofrece mucha amplitud para las piernas y también buena anchura, hasta el punto de que tres adultos pueden viajar sin demasiados problemas en trayectos cortos o medios. La plaza central no es la más cómoda, como suele ser habitual, pero es usable, que ya es más de lo que se puede decir en muchos rivales.
Además, la posición de los asientos traseros permite llevar las piernas algo más estiradas de lo habitual, lo que mejora el confort en viajes largos. A esto se suma un suelo prácticamente plano y una sensación general de espacio que está por encima de la media del segmento.
No faltan detalles prácticos: huecos generosos en puertas, reposabrazos central amplio, salidas de aire traseras y tomas USB. Todo pensado para un uso familiar real.
Sistema multimedia
Aquí Geely ha puesto bastante carne en el asador. El sistema multimedia está protagonizado por una gran pantalla central de 15,4 pulgadas, acompañada por una instrumentación digital y un head-up display.
La calidad gráfica y la fluidez del sistema dejan una buena impresión inicial. Los menús están relativamente bien organizados y el diseño visual está más cerca de lo que ofrecen marcas como Polestar o Volvo que de los sistemas más básicos que se veían en coches chinos hace unos años.
Eso sí, como en muchos modelos actuales, prácticamente todo pasa por la pantalla. Desde la climatización hasta funciones de confort o ajustes del coche. En este caso, el Starray introduce algunos controles físicos básicos para el climatizador, lo cual se agradece, pero sigue habiendo bastante dependencia del sistema táctil.
También hay detalles curiosos y diferenciales, como la posibilidad de controlar múltiples funciones del asiento desde la pantalla (incluyendo posiciones casi tipo “cama”), iluminación ambiental que reacciona a la música o un sistema de sonido propio (FLYME SOUND) que apunta a ser un elemento distintivo dentro de la marca.
Maletero del Geely Starray EM-i
El maletero del Starray EM-i ofrece 528 litros de capacidad, una cifra correcta para su tamaño, aunque sin destacar especialmente frente a algunos rivales.
La forma es bastante aprovechable y cuenta con soluciones prácticas como un suelo configurable a dos alturas y posibilidad de abatir los asientos en proporción 60:40. La boca de carga es adecuada, sin ser especialmente baja ni amplia.
Eso sí, al tratarse de un híbrido enchufable, pierde algunas soluciones más ingeniosas que sí aparecen en su versión eléctrica, como grandes compartimentos adicionales bajo el piso. Aquí hay un pequeño hueco para cables y poco más.