Precio y opinión del BYD Dolphin G
El BYD Dolphin G DM-i es un utilitario híbrido enchufable único en el mercado, con hasta 105 kilómetros de autonomía eléctrica, un enorme maletero y un precio difícil de igualar
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Cuánto cuesta el BYD Dolphin G DM-i
El BYD Dolphin G tiene un precio de venta al público entre 25.200 € y 30.700 €. No obstante, en Carwow puedes ahorrar 500 € de media. El precio de salida es de 25.500 € si pagas al contado.
Compara las versiones y precios del BYD Dolphin G:
| Versiones y precios del BYD Dolphin G | |
|---|---|
| DM-i Comfort 5dr - PVP sin oferta 29.700 € |
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| DM-i Active 5dr - PVP sin oferta 25.200 € |
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| DM-i Boost 5dr - PVP sin oferta 28.200 € |
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| DM-i Sport 5dr - PVP sin oferta 30.700 € |
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Qué opinión tiene nuestro experto del BYD Dolphin G DM-i
El BYD Dolphin G DM-i llega con una propuesta prácticamente única en el mercado. Mientras la mayoría de híbridos enchufables pertenecen a segmentos superiores y tienen precios bastante elevados, la marca china ha conseguido llevar esta tecnología a un utilitario del segmento B con un coste de adquisición muy competitivo.
Y esa es precisamente la clave para entender este coche. Más allá de sus cifras de potencia o de sus prestaciones, lo realmente interesante es que permite utilizarlo como si fuese un coche eléctrico durante gran parte del tiempo. Con hasta 105 kilómetros de autonomía eléctrica homologada, muchos conductores podrán realizar sus desplazamientos diarios sin gastar combustible y olvidarse de las limitaciones que todavía pueden plantear algunos eléctricos puros cuando llega el momento de viajar.
Además, lo acompaña con una practicidad poco habitual. Sus 425 litros de maletero superan incluso a algunos compactos de categorías superiores y lo convierten en una alternativa muy interesante para quienes buscan un coche pequeño por fuera, pero capaz de asumir tareas familiares con cierta solvencia. En este sentido, resulta bastante más práctico que modelos como un Toyota Yaris Hybrid y ofrece una versatilidad que recuerda más a vehículos de segmentos superiores.
La explicación está en la ubicación de la batería, situada bajo los asientos en lugar de ocupar espacio en la zona de carga. Sin embargo, esta solución también tiene una contrapartida. La posición de conducción queda algo más elevada de lo habitual y obliga a viajar con las piernas ligeramente flexionadas. No llega a ser incómodo, pero sí es uno de los primeros aspectos que se perciben al ponerse al volante. En las plazas traseras ocurre algo parecido: el espacio es correcto para el segmento, aunque la altura libre al techo resulta algo más justa de lo esperado.
Esa posición elevada tiene también una ventaja. El acceso al habitáculo resulta especialmente cómodo, algo que se agradece en un coche pensado principalmente para moverse por ciudad y realizar trayectos cortos o recados diarios.
El interior deja una impresión positiva para su precio. Predominan los plásticos duros, como es habitual en esta categoría, pero la presentación está bien resuelta y transmite una sensación de calidad superior a la que cabría esperar por coste. Lo menos convincente es la gran moldura en negro piano que atraviesa todo el salpicadero, un elemento visualmente atractivo en el concesionario pero poco práctico en el uso diario por la facilidad con la que acumula huellas y arañazos.
La tecnología es uno de sus puntos fuertes. La pantalla central de 12,8 pulgadas de las versiones superiores destaca tanto por tamaño como por funcionamiento, con una interfaz rápida, gráficos cuidados e integración de servicios de Google más propia de modelos de categorías superiores. También merece una mención especial la cámara de visión 360 grados, cuya calidad de imagen está claramente por encima de la media del segmento. Como ocurre en muchos coches actuales, existe cierta dependencia de la pantalla para controlar distintas funciones del vehículo, algo que no siempre resulta lo más intuitivo.
El BYD Dolphin G DM-i demuestra que un híbrido enchufable no tiene por qué ser grande ni caro para tener sentido
La mayor sorpresa aparece al ponerse en marcha. BYD parece haber tomado nota de una de las críticas más habituales a muchos coches chinos y ha apostado por una dirección notablemente más firme que la de otros modelos de la marca. Han intentado paliar la habitual falta de tacto e información que transmiten algunos vehículos de origen chino y, aunque sigue sin ser especialmente comunicativa, sí consigue aportar una sensación de mayor precisión y confianza al conductor.
La suspensión también apuesta por una puesta a punto más europea, con un buen control de los movimientos de la carrocería y una sensación de aplomo superior a la esperada. Sin embargo, también deja ver uno de los principales puntos débiles del coche. Incluso sobre el buen asfalto alemán de esta primera toma de contacto ya se percibe cierta sequedad de funcionamiento y una tendencia a transmitir las irregularidades del firme al habitáculo. Será interesante comprobar cómo se comporta en carreteras españolas, donde el nivel de exigencia será notablemente mayor.
El sistema híbrido, por su parte, está claramente orientado a la eficiencia. Durante la prueba registró consumos de entre 4,0 y 4,4 l/100 km sin necesidad de conducir pensando en ahorrar combustible. La respuesta inicial es contundente gracias al empuje del motor eléctrico, pero cuando se demanda una aceleración fuerte no siempre se perciben los 212 CV con la inmediatez que cabría esperar. La gestión prioriza la eficiencia y el motor de gasolina tarda algunos instantes en entrar en acción.
No es un coche especialmente refinado ni divertido de conducir, pero sí transmite más confianza de la que cabría esperar por precio. Tampoco pretende competir con modelos que priorizan el placer de conducción, sino ofrecer una experiencia sencilla, eficiente y fácil de utilizar en el día a día.
Lo realmente difícil es encontrar un rival que ofrezca una combinación similar de autonomía eléctrica, maletero, equipamiento y precio. Modelos como el Toyota Yaris Hybrid, el Renault Clio E-Tech o el MG3 Hybrid+ pueden resultar alternativas muy interesantes, pero ninguno ofrece la posibilidad de recorrer más de 100 kilómetros en modo eléctrico ni una propuesta tan cercana a la de un coche eléctrico para el uso diario. Por eso, aunque todavía tenga aspectos mejorables, el Dolphin G DM-i se perfila como una de las compras más inteligentes del mercado para quien busque un coche práctico, eficiente y asequible sin renunciar a la etiqueta CERO.
Información general
El BYD Dolphin G DM-i es un utilitario híbrido enchufable de 4,16 metros de longitud que se sitúa en el corazón del segmento B. Se trata del primer modelo desarrollado específicamente por BYD para Europa y, por el momento, también del único turismo de su categoría que ofrece un sistema de propulsión híbrido enchufable. Su objetivo es combinar las ventajas de un coche eléctrico en el día a día con la flexibilidad de un vehículo de combustión cuando llega el momento de viajar.
La gama está compuesta por versiones de 176 CV y 212 CV, con autonomías eléctricas de hasta 105 kilómetros en ciclo WLTP y una autonomía total combinada que alcanza los 1.040 kilómetros. Estas cifras lo convierten en uno de los híbridos enchufables con mayor autonomía eléctrica del mercado y, al mismo tiempo, en una alternativa real tanto a los híbridos convencionales como a muchos eléctricos urbanos.
El habitáculo está presidido por una instrumentación digital de 8,8 pulgadas y una pantalla central de hasta 12,8 pulgadas según la versión. El selector de marchas se sitúa tras el volante, liberando espacio en la consola central para aumentar la capacidad de almacenamiento. Además, las versiones superiores pueden equipar elementos poco habituales en el segmento como Google integrado, Head-Up Display, cámara de 360 grados, carga inalámbrica para smartphones o función V2L para alimentar dispositivos externos.
Uno de los datos más destacados es la capacidad de carga. Gracias a la ubicación de la batería bajo los asientos, el Dolphin G DM-i ofrece un maletero de 425 litros, una cifra superior a la de muchos compactos de segmentos superiores. Además, dispone de un compartimento adicional bajo el piso destinado a guardar los cables de carga.
En materia de seguridad, toda la gama incorpora de serie control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril, detector de ángulo muerto, reconocimiento de señales de tráfico, monitorización del conductor, alerta de tráfico cruzado delantero y trasero con frenada automática y aviso de apertura de puertas, entre otros sistemas de asistencia a la conducción.
La oferta se estructura en cuatro acabados. El Active ya incluye faros LED, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, climatizador automático, pantalla multimedia de 10,1 pulgadas y cámara trasera. El Boost añade la batería de mayor capacidad, pantalla de 12,8 pulgadas, carga inalámbrica, iluminación ambiental y función V2L. El Comfort incorpora Head-Up Display, cámara de 360 grados, techo panorámico y Google integrado, mientras que el Sport añade detalles específicos de diseño para ofrecer una apariencia más dinámica.
Qué motores tiene el BYD Dolphin G DM-i
Toda la gama del BYD Dolphin G DM-i utiliza el sistema híbrido enchufable DM-i de BYD, compuesto por un motor gasolina atmosférico de 1,5 litros y un motor eléctrico delantero de 163 CV. La principal diferencia entre versiones se encuentra en la capacidad de la batería y en la potencia total del sistema.
BYD Dolphin G DM-i Active
La versión Active es la puerta de entrada a la gama y utiliza una batería Blade Battery de 7,42 kWh.
- Potencia total: 176 CV
- Motor gasolina: 95 CV
- Motor eléctrico: 163 CV
- Batería: 7,42 kWh
- Autonomía eléctrica WLTP: 40 km
- Autonomía total WLTP: 1.020 km
- Consumo combinado WLTP: 4,3 l/100 km
- Aceleración 0-100 km/h: 8,3 s
- Velocidad máxima: 180 km/h
- Carga en corriente alterna: hasta 3,3 kW
- Etiqueta medioambiental: CERO
BYD Dolphin G DM-i Boost / Comfort / Sport
Los acabados Boost, Comfort y Sport incorporan la batería de mayor capacidad y más potencia total.
- Potencia total: 212 CV
- Motor gasolina: 95 CV
- Motor eléctrico: 163 CV
- Batería: 18,3 kWh
- Autonomía eléctrica WLTP: 105 km
- Autonomía total WLTP: 1.040 km
- Consumo combinado WLTP: 4,5 l/100 km
- Aceleración 0-100 km/h: 8,3 s
- Velocidad máxima: 180 km/h
- Carga en corriente alterna: hasta 6,6 kW
- Carga rápida en corriente continua: hasta 39 kW
- Tiempo de carga rápida (10-80 %): 26 minutos
- Etiqueta medioambiental: CERO
Tecnología híbrida DM-i
El sistema DM-i es uno de los elementos diferenciales del Dolphin G DM-i. Su funcionamiento prioriza el uso del motor eléctrico en la mayoría de situaciones, recurriendo al motor de gasolina para generar electricidad, asistir al sistema en aceleraciones intensas o impulsar directamente las ruedas cuando resulta más eficiente hacerlo.
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- Oferta financiando
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