Disfruta el cambio de coche
Ford nos ha invitado a la presentación del BlueCruise en el Kuga, el Puma y el Puma eléctrico. Lo hemos probado en carretera y esto es lo que hemos encontrado.
Hay un dato en esta noticia que merece detenerse un momento: el Ford Kuga que se fabrica en la planta de Almussafes, en Valencia, acaba de convertirse en el primer coche producido en España que incorpora tecnología de conducción sin manos homologada para circular por autopistas y autovías europeas.

No es un prototipo ni una prueba piloto. Es un coche de serie que puedes comprar hoy desde 31.800 euros y que te permite soltar el volante en los tramos autorizados de la red de vías rápidas. Ford llama a este sistema BlueCruise y lo estrenó en Europa con el Mustang Mach-E. Hemos estado en su presentación oficial y lo hemos probado al volante del nuevo Kuga. Esto es lo que hemos visto.
Qué hace exactamente el BlueCruise
BlueCruise es un sistema de conducción asistida de nivel 2, lo que significa que el coche controla la dirección, la aceleración, el frenado y el centrado en el carril, pero el conductor tiene que seguir con los ojos en la carretera en todo momento. De ahí el nombre de su filosofía: sin manos en el volante, pero con la vista en la carretera.
El sistema solo se activa en tramos de autopista y autovía que Ford ha mapeado previamente en alta definición y que tienen separación física entre los dos sentidos de la marcha. Estos tramos se llaman Blue Zones y en España ya cubren aproximadamente 28.500 kilómetros, el 90% de la red nacional de autovías y autopistas. En Europa la cobertura alcanza más de 133.000 kilómetros en 16 países.

Cuando el coche entra en una Blue Zone, el cuadro de instrumentos cambia a una animación azul para indicar que ya se pueden soltar las manos. Lo que no puede hacer el conductor es dormirse o mirar el móvil: una cámara infrarroja dentro del habitáculo monitoriza constantemente la posición de la cabeza y la dirección de la mirada. Si aparta los ojos de la carretera, el sistema emite alertas.
Si no reacciona, el coche reduce la velocidad de forma progresiva hasta detenerse por completo. En el momento en que el conductor vuelve a coger el volante, el sistema recupera el modo de crucero adaptativo convencional.
Cómo se siente soltar el volante en autopista
Hemos probado el BlueCruise en el Kuga en un tramo de autopista y la sensación es llamativa la primera vez. El coche toma el control con suavidad, sin brusquedades, y mantiene el carril con una precisión que cuesta un par de minutos aceptar como normal. El instinto dice que pongas las manos, pero el coche no las necesita.
Lo que más llama la atención no es que funcione, sino lo natural que resulta una vez que te fías. El Kuga corrige pequeñas desviaciones sin que se note, adapta la velocidad al tráfico delante y mantiene la distancia de seguridad de forma constante. La cámara que vigila tus ojos es discreta pero efectiva: en cuanto bajas la mirada más de lo que el sistema considera seguro, el aviso llega de inmediato.

La transición entre el modo BlueCruise y el crucero adaptativo convencional al salir de una Blue Zone es fluida. No hay ningún tirón ni cambio brusco. El coche te devuelve el control sin que apenas lo notes.
Cuánto cuesta y cómo se contrata
Ford ofrece dos formas de acceder al BlueCruise. La primera es la serie especial BlueCruise Edition, disponible en Kuga, Puma y Puma Gen-E, que incluye el sistema activado de por vida sin cuotas mensuales ni suscripciones. Esta edición también añade el color de carrocería Azul Vapor, techo y retrovisores en negro y llantas negras. El Kuga BlueCruise Edition parte desde 31.800 euros, el Puma desde 26.500 euros y el Puma Gen-E desde 29.900 euros.
La segunda opción es el Paquete Tech BlueCruise, disponible para el resto de acabados de la gama. Incluye una prueba gratuita de 90 días y después permite activar el servicio mediante suscripción mensual de 24,99 euros o anual de 280 euros a través de la aplicación de Ford.

Hay un detalle importante que conviene tener en cuenta: la preinstalación de hardware y software necesaria para el BlueCruise tiene que solicitarse de fábrica. No se puede instalar después en coches que no lo traigan de origen.
Por qué importa que se fabrique en Almussafes
El dato industrial tiene más relevancia de lo que puede parecer a primera vista. España es el segundo fabricante de automóviles de Europa y el noveno del mundo, con más de 2,27 millones de vehículos producidos en 2025. El sector representa el 11% del PIB y genera empleo para más de dos millones de personas.
Que el primer coche fabricado en España con conducción sin manos homologada salga de una planta española, y no de Alemania, Francia o el Reino Unido, es un argumento de peso para la industria nacional en un momento en el que el futuro de varias plantas europeas está en revisión.
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