Interior y maletero del GWM H7
Interior del GWM H7
Cómo es el espacio interior del GWM H7
El habitáculo del GWM H7 entra por los ojos recurriendo a una aparatosa digitalización y a detalles que simulan el ambiente de un todoterreno de lujo —como unas molduras con imitación de fibra de carbono—, pero un análisis detallado revela ciertos fallos de ergonomía y una calidad de ejecución con margen de mejora. Aunque la habitabilidad longitudinal en la segunda fila es indudablemente generosa. La regulación del volante en profundidad es demasiado limitada, lo que impide que conductores de diversas estaturas encuentren una postura al volante totalmente natural.
Sistema multimedia
En el plano multimedia, el salpicadero está dominado por una inmensa pantalla táctil central de 14,6 pulgadas que, si bien responde con rapidez a los comandos básicos, sufre caídas de fluidez y tirones notables si intentas deslizar los menús a mayor velocidad. La interfaz peca de falta de atención al detalle; por ejemplo, la barra lateral derecha que contiene los accesos directos de la climatización o el menú del vehículo desaparece por completo en cuanto se activa la duplicación inalámbrica de Apple CarPlay o Android Auto, obligando al usuario a dar varios toques innecesarios para salir de la navegación solo para cambiar la temperatura.
La digitalización extrema ha desterrado casi todo control físico útil; los pocos botones analógicos que quedan bajo la pantalla no modifican directamente las funciones, sino que simplemente abren el enésimo submenú digital en el panel táctil.