Disfruta el cambio de coche
Hemos pasado un día en la fábrica de Volkswagen en Wolfsburgo viendo cómo prueban los sistemas de seguridad del nuevo ID. Polo. Tu coche hace mucho más de lo que crees para mantenerte con vida.
El cinturón de seguridad lleva siendo obligatorio en España décadas y ese simple clic al arrancar el coche ha salvado incontables vidas. Pero los coches modernos tienen muchos más sistemas protegiéndote en caso de accidente, como hemos comprobado después de un día en las instalaciones de Volkswagen en Wolfsburgo.

Hemos hablado con sus ingenieros de seguridad sobre pruebas de choque, cinturones, airbags y mucho más para entender cuánta investigación hay detrás de hacer un coche lo más seguro posible. Esto es lo que hemos encontrado.
Cómo funcionan los cinturones de seguridad
El cinturón es el sistema de seguridad más antiguo, más básico y posiblemente el más importante de tu coche. En teoría parece sencillo: te lo pones y evita que te golpees la cabeza contra el parabrisas en un choque. Pero con los años se han vuelto mucho más sofisticados.
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El Volkswagen Golf Mk1 llevaba un cinturón de tres puntos de carrete de inercia bastante básico, con un sistema mecánico que bloqueaba la correa cuando se aplicaba fuerza brusca. Es lo que pasa cuando intentas ponerte el cinturón de golpe y se queda bloqueado.

Cincuenta años después, todos los coches modernos llevan pretensores. Usan una pequeña carga explosiva para retraer el cinturón en el momento del impacto, manteniendo el cuerpo en la posición correcta antes de que actúen los airbags.
El nuevo Volkswagen ID. Polo va un paso más allá con una pequeña cámara que detecta si el cinturón se lleva puesto de forma incorrecta, algo que una pequeña minoría intenta hacer pasando la correa por detrás del asiento o enchufando el cierre sin la correa. Si el sistema lo detecta, lanza un aviso sonoro. El trabajo del cinturón es doble: mantenerte en tu sitio y absorber parte de las fuerzas brutales que se ejercen sobre el cuerpo incluso en un choque a baja velocidad.
Todo lo que necesitas saber sobre los airbags
Volkswagen nos invitó a participar en una demostración de las fuerzas que recibe la cabeza en un choque a 37 km/h. Pudimos golpear un maniquí de pruebas para ver si podíamos acercarnos a esas cifras.
Nuestro mejor intento llegó a 21g de fuerza. En un accidente real se superan los 60g. No teníamos ninguna posibilidad de igualarlo. De eso se encargan los airbags, cuyo trabajo es absorber la mayor parte de esas fuerzas. Se inflan tres veces más rápido de lo que puedes parpadear, usando también una pequeña carga explosiva.

Los coches modernos llevan muchos más airbags de los que la gente imagina. Además del del conductor y del acompañante, hay airbags de cortina lateral que cubren las ventanas para evitar que la cabeza golpee la puerta en un impacto lateral. El nuevo ID. Polo incorpora además un airbag central que sale de la consola central. Su función es doble: evitar que el conductor salga despedido hacia el lado del acompañante en un impacto lateral y, algo que no se suele mencionar, evitar que los ocupantes de los asientos delanteros se golpeen las cabezas entre sí.
Pudimos ver esto en acción durante una prueba de trineo: una estructura metálica con el interior completo del ID. Polo, con un maniquí a bordo, es lanzada lateralmente contra una pared a unos 35 km/h. Las imágenes a cámara lenta muestran el airbag central desplegándose, y comparado con la prueba sin él la diferencia en la protección de la cabeza del maniquí es evidente.
Los airbags no son almohadas blandas que amortiguan con suavidad. Son increíblemente ruidosos y pueden doler cuando se activan, pero sin ellos tu cuerpo pasaría de 30 km/h a cero casi de forma instantánea, lo que duele bastante más. El airbag ralentiza esa transición y reduce las fuerzas sobre el cuerpo.

Cómo trabajan todos juntos
El mayor reto de ingeniería es programar todos estos sistemas para que funcionen coordinados, porque todos deben activarse en un orden concreto en fracciones de segundo. Fuimos uno de los pocos grupos privilegiados que pudo ver esto en acción durante una prueba de choque real del nuevo ID. Polo.
El coche fue lanzado contra una pared a 50 km/h. A simple vista fue imposible distinguir el orden de activación de los sistemas. Solo en las imágenes a cámara superlenta se puede apreciar lo que ocurre: primero se activa el pretensor del cinturón, que retrae la correa y mantiene al maniquí en posición antes de que los airbags se inflen. Esto reduce el impacto de los airbags sobre el cuerpo y garantiza que funcionen con la máxima eficiencia.
Después del impacto, las luces de emergencia se activan solas y las ventanas bajan para liberar los gases de los airbags. Al mirar el interior del coche, el habitáculo permanece prácticamente intacto. Los maniquís están en una pieza, no hay intrusión en el habitáculo y todas las puertas abren sin problema.
Existe la posibilidad de resultar herido por los propios airbags o por el cinturón en un accidente grave, pero el objetivo es mantenerte con vida. Unas rozaduras, algún moratón o incluso un hueso roto es infinitamente mejor que perder la vida. Ver estos sistemas en acción en directo es fascinante, y nos ha dejado mucho más tranquilos sabiendo que están ahí aunque nunca necesites que actúen.
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