Disfruta el cambio de coche
El SUV superventas de Mazda se renueva por completo. Más tamaño, más pantalla y una única mecánica de 141 CV para empezar.
He conducido el nuevo Mazda CX-5 2026 por carretera y ciudad durante su presentación internacional. Es un coche más grande, más tecnológico y con un precio competitivo. Pero también es un CX-5 diferente. Y no todos los cambios me han parecido un paso adelante.
Te cuento qué me ha parecido y qué me ha gustado y qué debe mejorar en este SUV de la marca japonesa.

Mazda CX-5 2026: lo mejor y lo peor tras conducirlo
Mazda renueva por fin su modelo más importante en Europa. El CX-5 llevaba años siendo uno de los pilares de ventas de la marca en España, incluso siendo ya uno de los SUV más veteranos del segmento.
Ahora cambia por completo.
Nueva generación, nuevo enfoque interior y, de momento, una sola mecánica disponible: un 2.5 atmosférico microhíbrido de 141 CV. Después de probarlo, estas son mis conclusiones claras.

Lo mejor del Mazda CX-5 2026
Más grande y mucho más espacioso detrás
El nuevo CX-5 crece hasta los 4,69 metros de longitud y aumenta su batalla hasta 2,82 metros ¿Se nota? Sí. Y mucho. Las plazas traseras son claramente más amplias que antes. Hay más espacio para las piernas y, sobre todo, se pueden meter los pies con mucha facilidad bajo el asiento delantero. Para familias, es una mejora real.
Además, las puertas traseras abren casi a 90 grados, algo muy práctico para sillitas infantiles o personas con movilidad reducida.
Un maletero más capaz y mejor aprovechado
Mazda declara 583 litros de capacidad en el nuevo CX-5.
No es solo la cifra: el espacio es utilizable, tiene respaldo trasero 40/20/40, argollas para sujetar carga y toma de 12V. Son detalles que demuestran que el enfoque sigue siendo familiar.
Tecnología: giro total hacia lo digital
Mazda abandona su filosofía tradicional y se pasa de lleno a las pantallas. Según acabado, puede montar una pantalla central de hasta 15,6 pulgadas, con sistema operativo integrado de Google (Google Maps, apps nativas, etc.).
El sistema funciona bien, tiene buena calidad gráfica y la cámara de aparcamiento ofrece una definición excelente. En maniobras, es claramente un avance.

Precio competitivo en un mercado inflado
Mazda ha sido agresiva aquí. El precio de partida anunciado ronda los 35.200 euros, con promociones de lanzamiento que pueden bajarlo hasta el entorno de los 30.995 euros según versión y financiación.
En un segmento donde todo sube, contener el acceso es una decisión inteligente, tanto por las marcas generalistas de siempre como por los nuevos competidores que entran con fuerza en España.

Etiqueta ECO
El motor 2.5 e-Skyactiv G de 141 CV cuenta con microhibridación de 24V, lo que le permite llevar etiqueta ECO en España. Para muchos compradores urbanos, esto sigue siendo determinante.
Lo peor del Mazda CX-5 2026
Solo un motor al principio
La gama arranca únicamente con el 2.5 atmosférico de 141 CV, asociado a un cambio automático de 6 marchas. Es suficiente para un uso tranquilo, pero no es especialmente brillante en prestaciones: el 0-100 km/h supera los 10 segundos y el peso ronda los 1.600 kg.
Habrá más adelante otra mecánica híbrida (Skyactiv-Z), pero todavía no hay datos técnicos cerrados.

Más pantalla, menos botones
Mazda siempre había presumido de ergonomía. En este CX-5 desaparecen el mando giratorio y muchos botones físicos. El climatizador queda integrado en la pantalla y, aunque el sistema funciona bien, obliga a navegar por menús para funciones que antes eran inmediatas.

En el día a día, esto puede no gustar a todos.
Materiales: no hay salto claro de calidad
El interior es moderno, pero abundan los plásticos duros en zonas visibles.
No transmite un salto evidente respecto a la generación anterior en términos de calidad percibida. Se nota que parte de la inversión se ha ido a la digitalización.
Dirección y suspensión: menos carácter
Aquí es donde más debate puede generar. El CX-5 anterior tenía un tacto bastante directo y un comportamiento con cierto punto dinámico. En esta nueva generación, Mazda ha suavizado la puesta a punto.
La dirección es más ligera y menos comunicativa. El coche balancea algo más que antes y, en resaltos urbanos, se perciben reacciones algo secas pese a que el conjunto pretende ser más confortable.

No es inseguro, ni mucho menos. De hecho, transmite aplomo y buen tacto de freno. Pero sí es un CX-5 menos “conectado” que el anterior.
Sonoridad mejorable
Mazda asegura haber trabajado el aislamiento, pero en esta primera toma de contacto el ruido del motor es más perceptible de lo esperado en determinadas situaciones.
No es escandaloso, pero tampoco destaca por refinamiento frente a algunos rivales híbridos.
Datos clave del Mazda CX-5 2026
- Precio en España: desde ~35.200 € (con promociones puede rondar 30.995 €)
- Motor: 2.5 e-Skyactiv G gasolina
- Potencia: 141 CV
- Sistema: microhibridación 24V (etiqueta ECO)
- Cambio: automático 6 marchas
- Longitud: 4,69 metros
- Batalla: 2,82 metros
- Maletero: 583 litros
- Tracción: delantera y opción AWD
- Rivales: Volkswagen Tiguan, Hyundai Tucson, Kia Sportage, Toyota RAV4
Veredicto tras el primer contacto
El Mazda CX-5 2026 es un SUV más amplio, más digital y con un precio bien posicionado para el mercado español, pero también es un CX-5 menos purista.

Mazda ha priorizado conectividad, espacio y competitividad comercial frente al tacto tradicional que tanto gustaba a algunos conductores de la marca. Si buscas un SUV familiar con etiqueta ECO, bien equipado y con buena habitabilidad, es una opción muy sólida.
Si vienes del anterior esperando exactamente el mismo carácter dinámico, conviene probarlo antes de decidir.
Aquí te dejamos el vídeo de la prueba para que veas de primera mano qué me ha parecido el coche.
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