Disfruta el cambio de coche
Tras más de 1.000 kilómetros con el Renault 4, queda claro que es el eléctrico ideal para quien quiera un Renault 5, pero necesita más espacio y versatilidad. En ciudad y uso diario es eficiente y agradable, pero en viajes largos su consumo real y su autonomía marcan límites claros.
El Renault 4 es un coche que nace con una misión muy concreta: ofrecer todo lo que funciona en el Renault 5 eléctrico, pero eliminando su mayor frustración, que es la falta de espacio. Tras más de 1.000 kilómetros de uso real, esa intención se entiende con bastante claridad.
Porque el R4 no es un salto de categoría ni un coche radicalmente distinto. Es un R5 más lógico. Un poco más largo, un poco más alto y, sobre todo, mucho más fácil de usar cuando la vida no cabe en una mochila. El maletero ya no es un compromiso y las plazas traseras dejan de ser un “por si acaso”.

Buena dinámica y frenos que sorprenden
Durante este tiempo, el Renault 4 deja claro que Renault ha afinado muy bien lo esencial. El coche se siente sólido, agradable y con un tacto poco habitual en eléctricos pequeños. La suspensión sigue siendo firme, especialmente en ciudad, pero eso le da agilidad y un punto divertido que encaja perfectamente con su dirección.
Pero, sobre todo, nos ha llamado la atención que el R4 cuenta con unos frenos extraordinarios. El pedal tiene un tacto que muchos eléctricos deberían copiar sin complejos.
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¿Qué versión debes elegir?
Nuestra unidad, con 150 CV y batería de 52 kWh, es la versión que tiene más sentido si se busca algo de versatilidad. La alternativa de 120 CV y 40 kWh, más barata, está claramente pensada para quien no sale casi nunca del entorno urbano. En ese contexto, el Renault 4 también muestra su mejor cara: en recorridos urbanos y periurbanos, con temperaturas suaves y un ritmo tranquilo, es fácil moverse en el entorno de los 16,5–17 kWh/100 km, cifras muy razonables para un coche de su tamaño y planteamiento.

Interior: herencia del R5 y ecosistema Google
El interior acompaña bien al concepto. El diseño heredado del R5 funciona, los asientos delanteros son cómodos y atractivos, y el sistema multimedia basado en Google es de lo mejor que hay hoy en un eléctrico de este tamaño. No todo es perfecto, principalmente por el aspecto de algunos plásticos, pero el conjunto tiene coherencia y personalidad.
La realidad en carretera abierta
Ahora bien, cuando el Renault 4 sale de ese entorno y se le pide viajar, su planteamiento queda más claro. En autovía, a 120 km/h, el consumo real ronda los 23 kWh/100 km, y eso se traduce en autonomías prácticas de 150 a 170 kilómetros entre cargas.
No es una cuestión de comodidad ni de espacio: es una combinación de aerodinámica, eficiencia y potencia de carga que convierte cualquier desplazamiento largo en algo más lento de lo que apetece.

En ese sentido, el Renault 4 recuerda al modelo original: no tanto por incomodidad, sino por la sensación de que los trayectos largos se alargan más de lo deseable.
Entonces… ¿Es para mí el R4?
El Renault 4 no reinventa nada, pero mejora justo donde tenía que hacerlo. Y lo hace sin perder lo mejor del R5. Eso, hoy en día, ya es decir bastante.Es un coche urbano, práctico y con un punto divertido, pensado para quien quería un Renault 5, pero necesitaba algo más de espacio y está dispuesto a asumir sus límites fuera de ese entorno.
No es la panacea universal, ni lo pretende, pero sí una de las propuestas más equilibradas y con más personalidad del segmento. Las versiones realmente interesantes, con la batería grande, se van por encima de los 30.000 euros antes de descuentos, por lo que puede convertirse en un capricho bastante razonable.
Galería
Te dejamos con una selección de fotos del R4 para que lo veas desde todos sus ángulos, tanto por dentro como por fuera.
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