Interior y maletero del Skoda Scala
Interior del Skoda Scala
El interior del Skoda Scala sigue siendo uno de los grandes argumentos del modelo. No busca impresionar con diseños futuristas ni pantallas gigantescas, pero sí ofrece algo que muchos compactos han ido perdiendo: practicidad, ergonomía y una sensación de uso muy lógica en el día a día. Todo está bien colocado, resulta fácil acostumbrarse al coche desde el primer minuto y la calidad percibida ha mejorado respecto al Scala original.
La actualización introduce nuevos materiales, molduras revisadas y más superficies acolchadas en algunas zonas del salpicadero, además de un mayor uso de materiales reciclados. Visualmente no llega al nivel de sofisticación de un Volkswagen Golf, pero transmite sensación de solidez y coche bien construido.
Cómo es el espacio interior del Skoda Scala
Aquí es donde el Scala realmente marca diferencias frente a muchos rivales directos. Aunque utiliza una plataforma más pequeña que la de otros compactos del Grupo Volkswagen, Skoda ha aprovechado muy bien el espacio interior.
Las plazas delanteras son amplias y cómodas, con una postura de conducción elevada ligeramente respecto a otros compactos tradicionales, algo que facilita mucho el uso diario. Además, la visibilidad es bastante buena en todas las direcciones, ayudando a que el coche resulte muy sencillo de conducir y maniobrar.
Detrás sorprende especialmente el espacio para las piernas. Hay más hueco del que uno espera en un coche de este tamaño y dos adultos altos pueden viajar cómodamente sin sensación de agobio. La anchura no es la mejor del segmento para tres pasajeros, pero sigue siendo perfectamente utilizable para un uso familiar ocasional.
Además, el Scala mantiene muchas de las soluciones “Simply Clever” típicas de Skoda: múltiples huecos portaobjetos, paraguas integrado, soporte para el móvil, bolsillos amplios y pequeños detalles pensados para hacer más cómodo el día a día.
Sistema multimedia
La gama Scala incorpora de serie un cuadro de instrumentos digital de 8 pulgadas y una pantalla multimedia central de 8,25 pulgadas, aunque las versiones superiores pueden montar una instrumentación digital de 10,25 pulgadas y un sistema multimedia de hasta 9,2 pulgadas.
El sistema tiene una interfaz sencilla, rápida y bastante intuitiva. No es el más espectacular visualmente del segmento, pero precisamente eso juega a su favor: es fácil encontrar las funciones principales y no obliga a navegar constantemente por menús complejos.
Además, mantiene algunos controles físicos para funciones importantes como la climatización, algo cada vez menos habitual y muy agradecido en conducción diaria. También dispone de conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, carga inalámbrica para el móvil y puertos USB-C de carga rápida.
Maletero del Skoda Scala
El maletero es uno de los mejores de todo el segmento compacto. Con 467 litros de capacidad, el Scala supera claramente a muchos de sus rivales directos e incluso se acerca a modelos de categorías superiores.
Además de la cifra, lo mejor es que el espacio está muy bien aprovechado: las formas son muy regulares, el acceso es amplio y el portón tiene una apertura grande que facilita mucho cargar objetos voluminosos. Para una familia o para quien viaje habitualmente, es un coche muchísimo más práctico de lo que aparenta por tamaño exterior.
Abatiendo los asientos traseros la capacidad aumenta notablemente y permite transportar objetos largos o equipaje voluminoso sin demasiadas complicaciones.