Interior y maletero del Renault Clio
Interior del Renault Clio
Cómo es el espacio interior del Renault Clio
El interior del Renault Clio da un salto claro en diseño y tecnología, aunque no remata del todo la jugada en calidad percibida. Visualmente está más trabajado que antes, especialmente en los acabados altos, con un salpicadero más ancho, una presentación más moderna y una doble pantalla que le da un aire más ambicioso. Se nota que Renault ha querido acercarlo a coches de un segmento superior, pero al tocar ciertas zonas vuelve a recordarte que sigue siendo un utilitario.
Delante, el Clio ofrece una buena postura de conducción y una sensación general bastante agradable. Los asientos tienen buena presencia y sujetan razonablemente bien, aunque en la versión Esprit Alpine pueden parecer algo más blandos de lo que su estética deportiva promete. El volante pequeño, heredado del lenguaje actual de Renault, contribuye a esa sensación de coche más moderno y el puesto de conducción está claramente orientado hacia el conductor.
En cuanto a espacio, delante cumple bien, con huecos suficientes para dejar objetos cotidianos, una bandeja de carga inalámbrica según versión, puertos USB-C y una consola central mejor resuelta que antes. No es un coche especialmente ancho, así que no transmite tanta sensación de desahogo lateral como algunos rivales, pero tampoco resulta agobiante.
Detrás, el Clio aprovecha bastante bien su tamaño exterior. El espacio para las piernas es correcto y suficiente para que dos adultos viajen con comodidad razonable, aunque no es uno de esos coches que sorprenden por amplitud. La altura libre tampoco es su cota más brillante por la caída del techo, y la anchura deja claro que está pensado sobre todo para cuatro ocupantes. La plaza central trasera existe, sí, pero es más una solución puntual que una plaza realmente cómoda para viajar a menudo.
Tampoco hay grandes alardes para los pasajeros traseros: no cuenta con salidas de aire específicas y, en lugar de puertos USB, hay una toma de 12 V, algo menos práctico hoy en día salvo que recurras a un adaptador. En conjunto, el Clio está bien aprovechado por dentro, pero sin llegar a destacar de forma rotunda frente a los mejores del segmento en habitabilidad.
Sistema multimedia
Uno de los puntos fuertes del Clio está en su planteamiento tecnológico. Puede contar con una doble pantalla, con instrumentación digital de hasta 10,25 pulgadas y un sistema multimedia OpenR Link con pantalla central de 10 pulgadas. La presentación es moderna, está bien integrada y, además, la pantalla central va ligeramente orientada hacia el conductor, un detalle que siempre se agradece.
Lo mejor es que Renault no se ha olvidado de la ergonomía por querer parecer futurista. El climatizador mantiene mandos físicos independientes, así que no obliga a pelearse con menús para funciones básicas. Eso, dicho claro, vale más que muchas pantallas gigantes mal resueltas. El sistema también puede contar con Google integrado, lo que mejora mucho la experiencia de uso en navegación, asistentes y aplicaciones.
La parte menos brillante es que, aunque el conjunto luce bien, el tamaño útil de las pantallas no impresiona tanto como aparenta el módulo que las rodea. Da la sensación de que Renault ha querido crear un gran efecto visual, pero luego el aprovechamiento real de la superficie podría ser mejor. Aun así, por funcionamiento, conectividad y facilidad de uso, el Clio queda bien colocado frente a muchos rivales directos.
Maletero del Renault Clio
El maletero del Renault Clio tiene una capacidad de hasta 391 litros según versión, una cifra muy buena para un utilitario y una de las que ayudan a entender por qué este coche tiene un planteamiento cada vez más polivalente. Además, el acceso mejora gracias a un borde de carga más bajo que antes, lo que facilita meter objetos pesados o voluminosos.
Eso sí, en la versión híbrida el volumen se reduce hasta los 309 litros y se queda más bien en la zona media del segmento, por lo que pierde parte de esa ventaja frente a las versiones de gasolina. Sigue siendo suficiente para el equipaje de dos personas o para un uso familiar ligero, pero ya no destaca tanto si lo comparas con algunos rivales igual de largos o incluso más cortos. En cualquier caso, por formas y facilidad de uso, sigue siendo un maletero práctico para el día a día.