Estudio: ¿Está preparada la infraestructura de carga en España para el auge del coche eléctrico?
23 de febrero de 2026 de Mario Garcés
Programas como Plan MOVES han contribuido a impulsar la compra de vehículos eléctricos y el desarrollo de la infraestructura de carga en todo el país. Con la llegada de 2026, el nuevo Plan Auto+ ha tomado el relevo del antiguo MOVES III. Este nuevo programa busca simplificar el proceso ofreciendo ayudas directas en el momento de la compra, con un enfoque especial en los vehículos fabricados en Europa. Además, los incentivos regionales y las medidas de apoyo existentes siguen influyendo positivamente en la adopción del vehículo eléctrico.

Sin embargo, el crecimiento del vehículo eléctrico depende de algo más que la política gubernamental: los conductores necesitan confiar en que podrán cargar su coche con facilidad.
El estudio reciente de Carwow analiza cómo se compara la infraestructura de carga para coches eléctricos entre regiones de España y cómo los incentivos y las actitudes de los consumidores influyen en la adopción.
El estado de la adopción del vehículo eléctrico en España
A noviembre de 2025, España contaba con 49.354 puntos de carga públicos en todo el país. La infraestructura se concentra principalmente en zonas urbanas y costeras, donde la demanda de vehículos eléctricos suele ser mayor.
Cataluña dispone actualmente de la mayor red de carga de España, con 11.026 puntos de carga en 1.874 estaciones, dando servicio a 8.124.126 residentes. La región registra, por tanto, 135,7 puntos por cada 100.000 habitantes, respaldados por una densidad de población de 235,76 personas/km².
La Comunidad de Madrid le sigue con 6.343 puntos de carga en 1.277 estaciones, para 7.113.886 residentes. Madrid tiene la mayor densidad de población del país (809,49 personas/km²), lo que contribuye a una cobertura menor, de 89,2 puntos por cada 100.000 habitantes, pese a la fuerte inversión en infraestructura.
Andalucía, la región más poblada de España, con 8.676.713 residentes, ocupa el tercer lugar en infraestructura total, con 6.112 puntos en 1.520 estaciones. Su gran tamaño y dispersión geográfica contribuyen a una cobertura menor, de 70,4 puntos por cada 100.000 habitantes.
En cuarto lugar, la Comunidad Valenciana cuenta con 4.792 puntos en 1.404 estaciones para 5.425.182 residentes, lo que supone 88,3 puntos por cada 100.000 habitantes.
Castilla y León completa el top cinco por infraestructura total con 3.249 puntos en 738 estaciones. La región presenta una cobertura sólida, de 135,3 puntos por cada 100.000 habitantes, favorecida por su baja densidad (27,02 personas/km²).
Estas cifras muestran que, aunque la infraestructura total suele seguir el tamaño de la población, la accesibilidad real a la carga varía significativamente entre regiones.

Regiones líderes y rezagadas en infraestructura de carga
Analizar la cobertura de carga por habitante revela un ranking diferente y muestra qué regiones están mejor preparadas para el crecimiento del vehículo eléctrico.
Cinco regiones con más puntos de carga per cápita
Cantabria – 144,2 puntos por cada 100.000 habitantes
Cantabria lidera España en cobertura per cápita. Cuenta con 856 puntos en 120 estaciones, para 593.623 residentes. Con una densidad de 111,61 personas/km², la inversión parece diseñada para cubrir tanto necesidades urbanas como rurales.
Castilla y León – 135,3 puntos por cada 100.000 habitantes
Castilla y León dispone de 3.249 puntos en 738 estaciones, para 2.401.221 residentes. Su baja densidad implica desplazamientos más largos, por lo que una buena cobertura resulta clave para el uso diario.
Navarra – 132,3 puntos por cada 100.000 habitantes
Navarra cuenta con 905 puntos en 210 estaciones, para 683.854 residentes. La infraestructura se distribuye entre núcleos urbanos y rutas regionales, facilitando la accesibilidad.
Asturias – 113,9 puntos por cada 100.000 habitantes
Asturias ha instalado 1.156 puntos en 317 estaciones, para 1.015.128 residentes. Su distribución poblacional equilibrada permite que la inversión respalde tanto el turismo como los desplazamientos cotidianos.
Aragón – 113,0 puntos por cada 100.000 habitantes
Aragón dispone de 1.542 puntos en 313 estaciones, para 1.364.621 residentes. Con baja densidad, la infraestructura prioriza la conectividad entre ciudades y autopistas.

Regiones con cobertura intermedia
Varias regiones muestran un desarrollo sólido de infraestructura para coches eléctricos, pero aún se mantienen por detrás de las líderes nacionales.
País Vasco
El País Vasco cuenta con 2.059 puntos de carga para 2.242.343 habitantes, lo que equivale a 91,8 puntos por cada 100.000 personas. La infraestructura está distribuida para atender tanto a los trayectos urbanos como a los desplazamientos entre localidades, aunque ciudades como Bilbao y San Sebastián concentran una gran parte de la demanda debido a su actividad industrial y la movilidad diaria.
Castilla-La Mancha
Viajar por Castilla-La Mancha suele implicar recorrer largos tramos de carretera entre pueblos, y la red de carga refleja esta realidad. La región cuenta con 1.982 puntos de carga para 2.126.378 habitantes, lo que equivale a 93,2 puntos por cada 100.000 personas. En lugar de concentrarse en un solo lugar, los cargadores se distribuyen a lo largo de la región para facilitar los desplazamientos entre ciudades y comunidades rurales.
Islas Canarias
Con 2.033 puntos de carga para 2.258.866 habitantes, la región ofrece 90,0 puntos por cada 100.000 personas. La mayoría de los desplazamientos aquí son de distancias más cortas que en la península, pero el turismo genera una demanda adicional que varía a lo largo del año. Durante las temporadas de mayor afluencia, los puntos de carga pueden verse muy solicitados, sobre todo en zonas turísticas.
Islas Baleares
Las Islas Baleares muestran cómo la infraestructura puede adaptarse a una población que cambia con las estaciones. Las islas cuentan con 1.343 puntos de carga para 1.249.844 habitantes, lo que equivale a 107,5 puntos por cada 100.000 personas. Estas cifras superan a las de muchas regiones de la península, en parte porque la red de carga debe dar servicio tanto a residentes como a turistas durante todo el año.
Extremadura
Conducir por Extremadura suele implicar recorrer carreteras abiertas entre pequeñas comunidades, lo que hace que el acceso fiable a la carga sea especialmente importante. La región registra 1.068 puntos de carga para 1.053.345 habitantes, es decir, 101,4 puntos por cada 100.000 personas. En lugar de concentrar la infraestructura en un único núcleo, los cargadores suelen situarse a lo largo de rutas que conectan los distintos pueblos y ciudades de la región.
Murcia
La cobertura de carga en Murcia todavía está por detrás de varias otras regiones españolas, con 1.179 puntos para 1.586.989 habitantes, lo que equivale a 74,3 puntos por cada 100.000 personas. La demanda varía mucho según la zona, especialmente entre las concurridas áreas costeras y los pueblos del interior. Sin embargo, la infraestructura continúa creciendo de manera constante.
Galicia
La red de carga de Galicia va poco a poco poniéndose al día con el creciente interés por los vehículos eléctricos. La región ofrece 1.903 puntos de carga para 2.714.741 habitantes, lo que supone 70,1 puntos por cada 100.000 personas, situándose entre las zonas con menor cobertura de España. Su costa y la dispersión de sus comunidades hacen que planificar la infraestructura sea más complejo que en regiones con mayor densidad de población.
La Rioja
La Rioja puede ser más pequeña que la mayoría de las regiones españolas, pero ese tamaño ayuda a que su red de carga llegue de manera más equitativa a los conductores. La región cuenta con 310 puntos para 326.803 habitantes, lo que se traduce en 94,9 puntos por cada 100.000 personas.
Las distancias más cortas entre localidades facilitan la conducción eléctrica en los trayectos diarios, y la red de carga sigue creciendo a un ritmo constante.

Regiones en riesgo de quedarse atrás
Ceuta y Melilla siguen siendo las zonas con menor cobertura. Melilla dispone de 26 puntos, equivalentes a 29,9 por cada 100.000 habitantes, mientras que Ceuta cuenta con solo 8 puntos en una estación, es decir, 9,6 por cada 100.000 habitantes. Estas cifras evidencian carencias claras que podrían limitar la adopción del vehículo eléctrico si la infraestructura no mejora.
El papel de los incentivos en la demanda de vehículos
Los incentivos gubernamentales siguen influyendo en las matriculaciones de vehículos eléctricos en España, especialmente entre los conductores que valoran cambiar desde gasolina o diésel.
Aunque el anterior Plan MOVES apoyaba la compra de vehículos eléctricos, la instalación de cargadores domésticos y otras medidas de electrificación, este programa ha finalizado y ha sido sustituido por Plan Auto+.
El nuevo plan se centra únicamente en ayudas para la compra de vehículos eléctricos, contribuyendo a reducir el coste inicial que preocupa a muchos compradores.
Además, algunos gobiernos regionales continúan ofreciendo apoyo complementario en determinadas zonas —por ejemplo, en Cataluña y Madrid— mediante iniciativas para ampliar la infraestructura de carga y facilitar la transición al vehículo eléctrico.
España también prepara medidas a largo plazo a través de Plan Auto 2030, que busca reforzar la adopción del vehículo eléctrico y el desarrollo de infraestructura en la próxima década.
Puedes consultar las ayudas actuales y opciones de vehículos eléctricos en nuestras guías:
- Plan Auto+ 2026: ayudas para coches eléctricos e híbridos enchufables
- Cómo elegir un coche eléctrico
- Coches eléctricos más asequibles
- Mapa de puntos de carga eléctricos
- Calculadora de descuentos del Plan Auto+
¿Cómo afectan los incentivos a la actitud de los conductores?
Preguntamos a los conductores españoles cómo se sienten respecto a pasarse al coche eléctrico, y las respuestas muestran tanto curiosidad como ciertas dudas. A muchas personas les atrae la idea de conducir un vehículo eléctrico, pero todavía existen preocupaciones prácticas que influyen en si finalmente dan el paso.
Alrededor del 33% de los conductores asegura que elegiría un coche eléctrico si hubiera ayudas del gobierno, mientras que un 69% afirma que los subsidios les harían más propensos a comprar uno. Esto demuestra que el apoyo económico sigue siendo un factor importante a la hora de valorar la decisión. Las subvenciones e incentivos ayudan a reducir el coste inicial, y eso hace que los coches eléctricos resulten más accesibles para quienes ya están pensando en pasarse a la movilidad eléctrica.
El precio, sin embargo, sigue siendo la principal preocupación. Un 71% de los conductores considera que los vehículos eléctricos siguen siendo demasiado caros: un 41% los describe como poco asequibles y un 30% afirma que no son nada asequibles. Aunque los costes de uso pueden ser más bajos a largo plazo, el precio de compra inicial sigue desanimando a muchos compradores.
El acceso a la carga también influye en la confianza de los conductores. Alrededor del 35% asegura sentirse inseguro respecto al número de puntos de carga disponibles en su zona, mientras que un 21% no confía en la disponibilidad de cargadores en absoluto. Esta incertidumbre puede frenar la decisión de pasarse a lo eléctrico, incluso entre quienes están interesados, porque buscan la seguridad de que recargar será fácil y fiable.

¿Qué significa esto para los conductores en España?
El lugar donde vive alguien tiene un gran impacto en lo práctico que resulta tener un coche eléctrico en el día a día. Los conductores que viven en ciudades grandes como Madrid y Barcelona suelen tener acceso a redes de carga amplias, aunque estas redes pueden saturarse debido a la alta demanda. Planificar las recargas en horarios menos concurridos puede marcar la diferencia, y contar con acceso a cargadores en casa o en el trabajo facilita mucho el uso diario.
Quienes viven en regiones rurales como Castilla y León, Aragón o Extremadura suelen beneficiarse de una cobertura de cargadores más sólida si se tiene en cuenta el tamaño de la población. Esto hace que los desplazamientos habituales sean más fáciles, aunque los viajes más largos todavía requieren planificación, ya que las estaciones de carga pueden estar más separadas y la disponibilidad variar a lo largo de las rutas.
Los conductores en regiones insulares como las Islas Canarias y Baleares ven mejoras constantes en la infraestructura de carga, aunque las opciones de carga rápida pueden ser limitadas en ocasiones. Planificar los viajes con antelación y reservar tiempo extra para la recarga suele ayudar a que los desplazamientos en coche eléctrico sean más cómodos en estas zonas.
Herramientas como PlugShare y Chargemap ayudan a los conductores a localizar estaciones de carga cercanas y planificar sus rutas antes de salir, lo que reduce la incertidumbre y hace que viajar en coche eléctrico resulte más previsible.

Conclusión
La red de carga de vehículos eléctricos en España está creciendo rápidamente, con 49.354 puntos de carga públicos disponibles en todo el país. Sin embargo, el acceso a la carga sigue variando entre regiones, lo que hace que la conducción eléctrica resulte más sencilla en algunas zonas que en otras. Cantabria, Castilla y León y Navarra ofrecen actualmente la cobertura de carga más sólida si se tiene en cuenta el tamaño de la población. Por otro lado, Cataluña y Madrid cuentan con las redes de carga más amplias en términos absolutos, aunque también afrontan una mayor demanda de vehículos eléctricos debido a su alta densidad de población.
El apoyo gubernamental sigue influyendo en las matriculaciones de VE, con programas como el Plan Auto+ que ayudan a los conductores a plantearse el paso a la movilidad eléctrica. Forma parte de un plan estratégico de futuro (Plan Auto 2030), que se espera que dé forma al crecimiento de la infraestructura a largo plazo.
El interés por los vehículos eléctricos en España continúa aumentando, aunque las preocupaciones sobre el coste y la confianza en la disponibilidad de cargadores siguen condicionando muchas decisiones de compra. Ampliar el acceso a la carga, mantener los incentivos económicos y reforzar la confianza de los conductores jugarán un papel clave en la velocidad con la que España avance hacia un uso generalizado de vehículos eléctricos.
Metodología
Análisis de infraestructura de carga
Para cada comunidad autónoma incluida en el estudio, evaluamos la disponibilidad de puntos de carga públicos mediante los siguientes datos:
- Número total de puntos de carga públicos
- Número de estaciones de carga
- Puntos de carga por cada 100.000 habitantes
- Población y densidad de población
Los datos se obtuvieron de conjuntos de datos nacionales verificados y de autoridades regionales de transporte o energía. Esto nos permitió construir una comparación regional que muestra:
- Áreas donde la infraestructura de carga facilita la adopción de vehículos eléctricos
- Áreas donde la disponibilidad de carga podría limitar el crecimiento
Revisión de incentivos gubernamentales
Revisamos los programas de apoyo a los vehículos eléctricos actualmente disponibles en España, centrándonos en:
- Subvenciones y ayudas a la compra
- Apoyo para la instalación de puntos de carga domésticos
- Programas de financiación regional
Esto incluye un análisis del extinto Plan MOVES y la consideración de políticas futuras como el Plan Auto 2030.
El objetivo de esta sección es comprender cómo el apoyo económico influye en la adopción de VE y cómo los cambios en los incentivos podrían afectar la demanda.
Encuesta a consumidores de Carwow
Para complementar los datos de infraestructura con la perspectiva de los conductores, Carwow realizó una encuesta representativa a nivel nacional entre compradores de coches en España.
La encuesta exploró:
- Conocimiento sobre subvenciones e incentivos para VE
- Cómo influye el apoyo económico en la decisión de compra
- Disposición a adquirir un VE con y sin ayudas
- Barreras percibidas para la adopción de VE, incluyendo coste y acceso a la carga
- Confianza en la infraestructura de carga existente
Los resultados se utilizaron para proporcionar un contexto real sobre las tendencias de adopción y mostrar cómo responden los conductores ante cambios en infraestructura y políticas.
Comparación de datos y desarrollo de insights
Al revisar conjuntamente la disponibilidad de infraestructura, el apoyo gubernamental y la opinión de los consumidores, identificamos:
- Regiones donde la infraestructura de carga facilita la adopción de VE
- Regiones donde el acceso limitado a la carga puede frenar el crecimiento
- Cómo los incentivos económicos y la confianza de los conductores influyen en la demanda de vehículos eléctricos en toda España
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