Disfruta el cambio de coche
Más refinada, mejor aislada y todavía más eficaz fuera del asfalto. La nueva KGM Musso quiere plantar cara a referentes como la Ford Ranger o la Toyota Hilux con un precio desde poco más de 30.000 euros.
La KGM Musso sigue siendo una pick-up de las de verdad: chasis de largueros, reductora y un enfoque claramente profesional. Pero ahora también es mucho más refinada, tecnológica y capaz fuera del asfalto. La hemos probado tanto en carretera como en un exigente circuito off-road en Jaén para comprobar hasta dónde llega esta evolución.

Una pick-up mucho más refinada
La nueva Musso mantiene el conocido motor diésel de 2,2 litros con 202 CV y 400 Nm de par —440 Nm en las versiones automáticas—, pero el resto de mejoras que ha recibido el coche hacen que la sensación al volante cambie muchísimo respecto al modelo anterior.
El salto más evidente está en la percepción general del coche. KGM ha trabajado mucho el aislamiento, la calidad de rodadura y el equipamiento, y eso hace que la Musso ya no se sienta tan básica o industrial como antes. El interior transmite una sensación más moderna y agradable, además de incorporar más tecnología y asistentes de conducción, muy en la línea de lo que ya hemos visto en modelos como el Torres.

Además, el nuevo diseño le da mucha más presencia y consigue que ya no parezca una pick-up tan básica o puramente industrial como antes. Sigue teniendo una clara orientación práctica, pero ahora está bastante más cerca de las referencias modernas del segmento.
En campo está entre las mejores
La verdadera sorpresa llega cuando abandonas el asfalto. La nueva Musso no solo mejora claramente sus capacidades respecto al modelo anterior, sino que directamente se coloca como una de las referencias del segmento en cotas todoterreno.
Tiene mejores ángulos que una Ford Ranger o una Toyota Hilux y además gana 3 centímetros de altura libre al suelo, algo que marca una diferencia enorme cuando el terreno se complica.

La prueba tuvo lugar en la finca Burjalay, en Jaén, un circuito donde incluso equipos del Dakar han ido a probar sus coches. Las lluvias de los días previos habían dejado el terreno especialmente roto, con muchísimo barro y obstáculos bastante más complicados de lo habitual. Tanto, que la organización llegó a plantearse arreglar algunas zonas antes de empezar. Al final no hizo falta. Las Musso pasaron prácticamente por todo sin demasiados problemas.
En cuanto conectabas la reductora y bloqueabas el diferencial, aquello parecía un tractor. Las relaciones son especialmente cortas porque el enfoque sigue siendo claramente profesional, y eso permite subir pendientes muy serias prácticamente al ralentí o incluso en segunda marcha dando apenas gas.
Y todo ello con neumáticos mixtos normales, sin preparaciones especiales ni ruedas de tacos. Después de recorrer toda la finca quedó bastante claro el potencial que tiene esta pick-up. No es casualidad que entre sus clientes estén la UME o la Patrulla Águila.

En carretera cumple, pero sigue siendo una herramienta
En asfalto también deja mejores sensaciones de las esperadas. Sigue sin tener el tacto sólido o el refinamiento de una Ford Ranger, y ahí es donde se nota la diferencia de precio, pero resulta suficientemente cómoda y estable incluso circulando rápido por carreteras de curvas.
La versión manual tiene una ergonomía algo extraña y el cambio automático es bastante lento, especialmente cuando buscas una conducción más dinámica. Más que una pick-up cómoda para viajar, la Musso sigue transmitiendo sensación de robustez y herramienta de trabajo, aunque ahora con un nivel de refinamiento bastante más razonable que antes.

Está a medio camino entre una pick-up clásica y una opción más moderna y refinada como la Ranger. Pero lo realmente llamativo es el precio: la KGM Musso arranca en 32.670 euros, una cifra muy inferior a la de muchas de sus rivales directas, que superan ampliamente los 40.000 euros. Y ahí es donde gran parte de sus concesiones empiezan a tener bastante sentido.
Los coches más baratos del mercado
El kit Adventure cambia completamente el coche
Donde la Musso se vuelve realmente divertida es con el kit Adventure que ofrece KGM por unos 9.500 euros más IVA. Incluye suspensión Öhlins elevada 3 centímetros y regulable en dureza, llantas Braid, neumáticos BF Goodrich de tacos y protección metálica inferior. Básicamente convierte la Musso en una especie de “Ford Ranger Raptor para el pueblo”.

Probé una unidad equipada con este kit y la diferencia es enorme. Puedes ir realmente rápido por pistas rotas sin miedo, la suspensión absorbe impactos enormes con una facilidad difícil de creer y el control sobre tierra mejora muchísimo. El motor responde con ganas, aunque la caja automática vuelve a ser el punto débil cuando quieres conducir de forma más agresiva.
Aun así, es difícil no salir con una sonrisa después de conducirla. Porque sí, está lejos del refinamiento y las prestaciones de una Ford Ranger Raptor, pero también cuesta prácticamente la mitad. Y ahí es donde la KGM Musso me parece un auténtico chollo.

Galería
Aquí te dejamos una selección de las mejores fotos de la prueba de la pick-up de KGM.
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