Mercedes Clase E Hommage: el retorno de la madera y los intermitentes naranja

Mario Garcés
Editor jefe de contenidos de automoción
31 de marzo de 2026

Disfruta el cambio de coche

La forma más fácil de cambiar tu coche online, totalmente gratis.
Valoración 4,4/5 de 5.985 opiniones

Este Mercedes Clase E reimagina el W124 con madera, llantas carenadas e intermitentes naranja. Un homenaje al inmortal diseñador Bruno Sacco.

Si Mercedes-Benz quisiera rendirse homenaje a sí misma con un ejercicio de diseño inteligente, el resultado bien podría parecerse a esto. Lo he llamado Mercedes-Benz Clase E Hommage y nace como una reinterpretación moderna del inolvidable Mercedes-Benz W124, el sedán que mejor resumió la filosofía de Bruno Sacco: elegancia sin excesos, proporciones impecables y una sobriedad que no necesita adornos.

La idea no es caer en la nostalgia fácil, sino imaginar cómo sería hoy una gran berlina eléctrica de Mercedes si, en lugar de obsesionarse con parecer futurista, recuperase el lenguaje formal de los años 80. El resultado es una berlina limpia, austera y muy seria, que toma como base técnica el sistema de propulsión del nuevo Mercedes GLC Eléctrico para convertirse en una reencarnación contemporánea del Clase E más icónico.

Diseño: el regreso del Mercedes más sobrio y elegante

Lo mejor del Mercedes-Benz Clase E Hommage es que no intenta parecer una nave espacial. Recupera la sencillez visual del W124 con una carrocería de volúmenes puros, líneas rectas y una superficie lateral limpia que transmite solidez incluso parado. El capó es horizontal, la cintura es alta sin resultar pesada y el conjunto mantiene esa prestancia discreta que convirtió al original en uno de los Mercedes mejor resueltos de su época.

También están aquí varios de los códigos que definieron a la marca en los 80: intermitentes y pilotos con grafía naranja, llantas carenadas, una parrilla reinterpretada en clave eléctrica y molduras de carrocería y retrovisores en gris oscuro. No hay cromados innecesarios ni trucos visuales: todo está pensado para envejecer bien, como ocurría con el W124.

Los mejores coches eléctricos

Una berlina clásica

Otro acierto del Hommage está en la silueta. En lugar de recurrir a una caída de techo forzada o a una zaga pseudo-coupé, mantiene una carrocería de tres volúmenes de las de siempre, con una trasera nítida y un maletero bien definido. Es exactamente la solución que encaja con el espíritu del W124: funcional y elegante.

Motor: la técnica de la más reciente plataforma eléctrica de Mercedes

Para dar vida a esta reinterpretación, el Mercedes-Benz Clase E Hommage adopta una versión adaptada del sistema de propulsión del nuevo Mercedes GLC Eléctrico. La base es una arquitectura eléctrica de 800 voltios, con una batería de 94 kWh útiles y un sistema de dos motores que entrega 489 CV y tracción total 4MATIC.

En un planteamiento así, la combinación tiene mucho sentido: prestaciones de berlina rápida, una entrega refinada y una autonomía propia de un coche pensado para viajar. Sobre el papel, podría homologar hasta 720 kilómetros de autonomía WLTP, una cifra coherente para una berlina grande y aerodinámica con este enfoque técnico.

Dos motores, cambio automático y una puesta a punto pensada para viajar

La configuración técnica conservaría algunos de los detalles más interesantes de la plataforma. El eje delantero entraría en funcionamiento cuando hace falta más motricidad o prestaciones, mientras que el sistema posterior asumiría el protagonismo en conducción normal para favorecer la eficiencia. Además, el motor trasero puede trabajar con una transmisión de dos relaciones, una solución poco habitual que ayuda a combinar aceleración intensa con buen rendimiento a velocidad alta.

Con 489 CV y tracción total, esta berlina homenaje no tendría problema en firmar un 0 a 100 km/h en torno a 4,3 segundos, con una velocidad máxima de 250 km/h.

Carga y eficiencia: tecnología moderna, presentada con discreción

El enfoque del Clase E Hommage sería muy distinto al de otros eléctricos que convierten cada dato técnico en un espectáculo. Aquí la tecnología estaría al servicio del uso real. Gracias a su sistema de 800 V, admitiría cargas en corriente continua de hasta 330 kW, con la posibilidad de pasar del 10 al 80 % en unos 22 minutos o recuperar alrededor de 303 kilómetros de autonomía en 10 minutos.

En corriente alterna, la carga sería de 11 kW de serie y 22 kW opcionalmente, con función bidireccional. A ello se sumaría un sistema de frenada regenerativa con hasta 300 kW de recuperación.

Chasis: confort Mercedes, pero sin perder el rigor

Si el diseño mira al pasado, el chasis tendría que responder como un Mercedes actual bien hecho. Por eso este Hommage encaja especialmente bien con soluciones como una suspensión neumática opcional y un sistema de dirección en el eje trasero, elementos que en una berlina de este enfoque aportarían más confort en autopista, mejor aislamiento y una agilidad propia de Mercedes al maniobrar en ciudad.

La idea sería convertirlo en una berlina de esas que parecen hechas para devorar kilómetros con una serenidad impropia de estos tiempos. Como los Mercedes buenos.

Interior: madera, botones físicos y una interpretación moderna del lujo clásico

El habitáculo sigue la misma filosofía que el exterior. Nada de pantallas gigantescas ocupándolo todo ni de ambientaciones recargadas. Aquí el protagonismo lo tienen una instrumentación digital integrada con limpieza y grafismos clásicos, una pantalla central de tamaño contenido y un salpicadero horizontal rematado con una amplia franja de madera, en un guiño muy claro a los Mercedes clásicos.

La consola conserva mandos físicos para las funciones importantes y la presentación general transmite justo lo que debe: orden, calidad percibida y esa mezcla de austeridad y categoría que definía al W124.

Lo interesante de este ejercicio no es solo el diseño, sino que podría encajar incluso como producto real. Frente a muchas berlinas eléctricas actuales, obsesionadas con llamar la atención, el Clase E Hommage ofrecería una alternativa mucho más elegante: un coche de imagen clásica, tecnología actual y una identidad visual inconfundiblemente Mercedes. Con la base técnica del GLC Eléctrico, Mercedes ya dispone de una plataforma capaz de ofrecer autonomía alta, buenas prestaciones, carga rápida y un nivel de refinamiento a la altura del concepto. Lo único que haría falta es recuperar un poco de contención estética.

Sigue a Carwow y no te pierdas nada

Noticias y vídeos en tu móvil: Únete a nuestro canal de WhatsApp.

Al suscribirte aceptas los Términos y la Privacidad. Baja en un clic.