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¿Qué es el AdBlue de los coches diésel y para qué sirve?

23 de septiembre de 2022 de

Las cada vez más exigentes normativas europeas de emisiones y anticontaminación implantadas en Europa han exigido la introducción de nuevos sistemas y avanzadas tecnologías. Las normas Euro han ido afinando sus limitaciones, y para poder cumplirlas los fabricantes han tenido que echar mano de diversas soluciones. El AdBlue es una de las soluciones más efectivas que se han desarrollado en los últimos tiempos. Un aditivo que es capaz de reducir las emisiones nocivas emitidas por los gases de escape de los coches diésel.

Qué es el AdBlue

Como ya hemos dicho, se trata de un aditivo específico para reducir las emisiones contaminantes de los coches diésel. Desde 2014 se trata de un sistema estandarizado y obligatorio en todos los vehículos con motor de gasoil, año que entró en vigor la normativa Euro 6. El AdBlue fue la solución propuesta por los fabricantes para conseguir que sus coches fuesen capaces de superar los duros objetivos de contaminación. Desde entonces se instala en todos los coches nuevos, y a día de hoy es un elemento indispensable en el buen funcionamiento de los vehículos de gasoil.

Aunque se le conoce por su nombre comercial, el AdBlue es en realidad un aditivo químico de urea denominado AUS32, que en términos comunes quiere decir que es una disolución de urea al 32%, aproximadamente. Gracias a su fórmula concreta, el AdBlue consigue reducir las emisiones contaminantes de dióxido de nitrógeno NOx, mediante un proceso de reducción catalítica selectiva. Aunque en este caso hablemos específicamente del aditivo, el sistema de AdBlue de un vehículo comprende otros elementos principales, como el catalizador SCR (Selective Catalytic Reduction), que es donde se lleva a cabo el proceso de reducción de emisiones, y el propio depósito contenedor.

¿Cómo funciona y para qué sirve el AdBlue?

El objetivo principal es reducir las cantidad de emisiones de NOx producidas naturalmente en el ciclo de combustión de un motor diésel. Por la composición química del gasoil, los vehículos diésel emiten unas altas cantidades de dióxido de nitrógeno, altamente nocivo para los seres vivos cuando se elevan las concentraciones a baja altura. El AdBlue consigue reducir las cantidades de partículas contaminantes gracias a un proceso químico avanzado basado en la urea, un agente neutralizador muy potente que si bien no resulta tóxico sí que es bastante corrosivo.

El AdBlue se almacena en un depósito específico junto al depósito de combustible tradicional. Con una capacidad de apenas unos pocos litros, el preciado líquido se emplea durante el proceso de escape de los motores diésel. Eso quiere decir que el AdBlue no entra en contacto directo con el combustible en el cilindro, sino que actúa sobre los gases de escape, dentro del catalizador SCR. Con pequeñas microinyecciones en forma de aerosol, la urea captura las partículas de NOx, reduciendo su cantidad en hasta un 90%. También es capaz de recudir las partículas de CO2, aunque en ese caso la efectividad se sitúa entre el 2 y el 4%.

El resultado del proceso químico es que el amoniaco de la mezcla descomponga el NOx hasta transformarlo en nitrógeno (N) y agua (H2O). Aunque el nitrógeno sigue siendo un elemento nocivo para la salud, lo es mucho menos que los óxidos de nitrógeno, requiriéndose grandes cantidades en espacios cerrados para que resulten perjudiciales para la salud. Ni que decir tiene que para que este proceso de reducción de emisiones actúe correctamente será necesario que todo el sistema trabaje a la perfección, incluyendo el catalizador SCR.

¿Qué coches utilizan AdBlue?

Desde que entró en vigor la normativa Euro 6 el 1 de enero de 2014 todos los vehículos diésel nuevos tienen la obligación de contar con un sistema de AdBlue incorporado de fábrica. Eso no solo incluye a turismos, también a vehículos comerciales, como furgonetas de reparto, o vehículos pesados, sea el caso de camiones o autobuses. La norma afecta a todos por igual, incluyendo vehículos agrícolas o especiales con motor diésel.

Ventajas y desventajas del AdBlue

Está claro que la ventaja principal del AdBlue es la efectividad para reducir las emisiones contaminantes. De hecho, se estima que sin el preciado aditivo los motores diésel serían incapaces de cumplir con las normativas europeas de emisiones. También hay que destacar el bajo precio por litro y la gran durabilidad de los depósitos ya que las microinyecciones selectivas reducen mucho las cantidades necesarias en el proceso.

Sin embargo, no todo es perfecto con el AdBlue. También hay que destacar una serie de inconvenientes que pueden afectar al comportamiento de nuestro vehículo. Tal y como hemos comentado un poco más arriba, para que el proceso de reducción de emisiones trabaje correctamente es necesario que exista aditivo en el depósito, lo que requiere de cierto mantenimiento por parte del conductor. En todos los diésel se cuenta con un indicador de AdBlue en el cuadro de instrumentos que indica la autonomía estimada hasta que el depósito se agote. Conviene estar atento, porque de lo contrario el vehículo tendrá problemas.

Mantenimiento y averías comunes de coches con AdBlue

Como tal el aditivo no supone ningún problema o resulta perjudicial para el buen funcionamiento de nuestro coche, pero si nos quedamos sin él sí habrá problemas. Como parte de la normativa europea, todos los coches evalúan las emisiones contaminantes que emiten. En caso de que el sistema detecte un fallo o una alta concentración de partículas nocivas entrará en modo de seguridad, reduciendo las prestaciones, lo que obligará a pasar por el taller más cercano para averiguar dónde está el problema.

Los más habituales son dos: falta de AdBlue y problemas en el catalizador. Cualquier fallo en la cámara catalítica irá acompañado de una alerta de seguridad en el cuadro de instrumentos, uno de esos testigos de nuestro coche de los que ya te hemos hablado. Si no atendemos a las indicaciones de seguridad y nos quedamos sin AdBlue en el depósito, el coche inmediatamente reconocerá que hay un problema con el proceso, por lo que activará el modo de seguridad y reducirá la potencia y la respuesta del motor. Los daños en el catalizador son más costosos, mientras que rellenar el depósito apenas supondrá desembolsar unos pocos euros.

¿Cuál es el precio del AdBlue?

A diferencia de los anormales precios que pagamos en España por los combustibles, el AdBlue mantiene un precio uniforme. El precio de un litro de AdBlue se sitúa en torno a los 0,60 euros. Los coches más modernos cuentan con tanques de entre 12 y 17 litros lo que es suficiente para rodar durante unos 15 o 20 mil kilómetros.

Dónde comprar AdBlue

En la actualidad podemos encontrar AdBlue en muchos lugares, aunque lo más habitual es en la amplia red de gasolineras que hay repartidas por toda la geografía. También es posible encontrarlo en estaciones de servicio, tiendas especializadas, talleres y por Internet. La alta oferta de comercios donde poder comprarlo permite una amplia oferta de formatos y precios.

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