Comparativa: Toyota C-HR vs Toyota RAV4 ¿En qué se diferencian?

Hoy comparamos dos de los modelos más vendidos de Toyota, dos SUVs híbridos con etiqueta ECO de la DGT que tienen casis tantas diferencias como similitudes. Son el Toyota RAV4 y el Toyota C-HR, modelos que pertenecen a distintos segmentos y que por tanto se adaptan a distintos perfiles de conductor. Vamos a descubrir cuál es el más recomendable en cada caso.

Toyota C-HR vs Toyota RAV4

La marca japonesa Toyota lleva varias décadas teniendo claro que el futuro de la automoción pasa por los coches híbridos. El precursor fue el Toyota Prius, que inició el camino en una tecnología que ha sabido superar las dudas iniciales para colocarse como una de las formas de propulsión que más se demandan a día de hoy en España.

Mientras el Toyota RAV4 tiene un largo historial a sus espaldas y ya va por su cuarta generación, el Toyota C-HR es notablemente más joven ya que actualmente se comercializa su primera generación, que hizo aparición en el mercado en el año 2016 casi anticipándose a la actual moda de los SUV coupé.

Precio

El primer aspecto en el que nos fijamos, o deberíamos fijarnos, cuando nos planteamos al compra de un coche, es su precio. Aquí ya empiezan las diferencias entre nuestros dos protagonistas, aunque ya os adelantamos que ninguno es barato en comparación con otros modelos no híbridos.

Por suerte en carwow contamos con una extensa red de concesionarios oficiales que nos envían ofertas para la compra de este tipo de modelos. El Toyota C-HR arranca desde los 27.800 euros, pero el ahorro medio de las ofertas de carwow es de 6.636 euros. Entra a configurar el tuyo.

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El Toyota RAV4 por su parte arranca desde los 35.000 euros y las ofertas de carwow ofrecen un ahorro medio de 5.172 euros. Con estas rebajas la diferencia de los Toyota con otros modelos convencionales de combustión se reduce notablemente, lo que da todavía más sentido a su compra.

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Dimensiones y diseño exterior

Quizás este es el apartado que más separa al Toyota C-HR del Toyota RAV-4, y es que ambos compiten en segmentos diferentes uno en el de los SUV compactos o SUV-C y el otro en el de los SUV-D- Por tanto son notablemente diferentes en lo que a tamaño y forma se refiere.

Como ya hemos dicho antes, el Toyota C-HR es un SUV con un corte casi coupé y líneas muy afiladas y originales, lo que le permite tener en el diseño uno de sus principales argumentos de compra. En 2019 recibió una ligera actualización que afecta sobre todo al diseño de las ópticas delanteras y traseras, que ahora son de tipo LED en todos los acabados.

Mientras el Toyota C-HR alcanza los 4,36 metros de longitud y se acerca a modelos como el Seat Ateca o el Nissan Qashqai. El Toyota RAV-4 se estira hasta los 4,6 metros y roza el segmento SUV-D con rivales como el Skoda Kodiaq o el Kia Sorento, aunque su competidor más directo es el Honda HR-V, también híbrido.

En el aspecto estético el Toyota RAV4 también tiene una personalidad propia bien marcada con ángulos casi rectos en varias partes de su línea. Es una imagen exterior imponente que casi nos atrevemos a catalogar de vehículo ‘estadounidense’.

Espacio interior

Debido a sus diferencias exterior también nos encontramos con dos interiores muy dispares con la habitabilidad como principal separador. Aunque las plazas delanteras son correctas en ambos casos las traseras no tienen punto de comparación.

Mientras el Toyota RAV4 ofrece unos asientos posteriores que invitan a viajar frecuentemente con compañía el C-HR se queda algo más corto y ofrece unas plazas que, si bien son perfectamente utilizables, pueden resultar algo menos acogedoras.

La segunda gran diferencia está evidentemente en el maletero, puesto que el Toyota C-HR ofrece unos solo correctos 370 litros y el RAV4 se estira hasta los 580 litros. Son dos cifras más bien modestas para sus respectivos segmentos, que se explican por la ubicación de las baterías del sistema híbrido bajo el piso del maletero.

Motorizaciones

Tanto el Toyota RAV4 como el Toyota C-HR cuentan en su motorización con uno de sus mayores atractivos, ya que ambos ofrecen únicamente sistemas híbridos que se asocian a la etiqueta ECO de la DGT. Por lo que además de tener ciertas ventajas de circulación y fiscales, también ofrecen unos consumos realmente contenidos.

El Toyota C-HR ofrece dos opciones denominadas 120H y 180H que rinden potencias combinadas de 120 y 180 CV respectivamente. Ambas cuentan con un motor eléctrico y motores térmicos gasolina de ciclo Atkinson de 1,5 litros en el caso del 120H y dos litros en el 180H.

El Toyota RAV4 por su parte ofrece una sola motorización denominada 220H, que combina el mismo motor gasolina de ciclo Atkinson de dos litros con un propulsor eléctrico, obteniendo una potencia combinada de 220 CV. Sin embargo, ofrece una variante con tracción total que añade un motor eléctrico adicional al eje trasero de escasa potencia, recomendable especialmente si tenemos pensado circular por superficies de poca adherencia.