Estas son las ventajas y desventajas del coche eléctrico

¿Me compro un coche eléctrico?

Los coches eléctricos son ya una realidad. Solo en el pasasado mes de enero de 2020, por ejemplo, el 1,8% del total de coches vendidos en el mes eran vehículos de cero emisiones. De seguir con esta cuota de mercado estaríamos hablando de que en este año se podrían vender cerca de 20.000 coches eléctricos en España, casi el doble que en 2019.

Por este motivo, si tienes dudas sobre si es el momento o no de pasarse a un eléctrico desde carwow queremos aclararte las principales dudas que te pueden surgir en este sentido. Y para ello hablaremos de las ventajas y desventajas de los coches eléctricos. Un cambio tan significativo en la movilidad levanta muchas dudas e incertidumbre, así que hoy analizaremos cual es la situación actual del vehículo eléctrico y si son más sus ‘pros’ o los ‘contras’.

Tenemos en cuenta factores tan evidentes como el precio o los puntos de carga, pero también profundizamos con cualidades dinámicas, elementos mecánicos e incluso factores psicológicos. Así que aquí tienes un listado con las ventajas y las desventajas actuales del coche eléctrico.

Empecemos por lo más positivo y veamos qué ventajas nos aporta a día de hoy un vehículo eléctrico, ya os adelantamos que son bastantes. Algunas parecen evidentes, sin embargo, otras probablemente no las conocías.

Ventajas medioambientales

En primer lugar tenemos que hablar de las ventajas medioambientales que supone circular con un coche eléctrico. A pesar de que la normativa actual de la Unión Europea es estricta y busca que los vehículos nuevos emitan menos de 95 gramos de CO2 por kilómetro en 2020 como media de los fabricantes europeos, los vehículos eléctricos van un paso allá.

Literalmente las emisiones de un vehículo eléctrico desaparecen por completo durante la conducción, puesto que al no haber ningún tipo de combustión tampoco se emiten gases. Esto significa que un coche eléctrico genera ‘cero’ emisiones en movimiento. Otra cuestión, son las emisiones que producen su fabricación, el transporte o la producción de electricidad, pero lo que es el coche en sí, en marha, no emite contaminantes. Esto, además, permite al coche obtener la etiqueta CERO de la DGT, lo que nos lleva directamente a la siguiente ventaja.

Ventajas económicas de los coches eléctricos

Fiscalmente los coches eléctricos también son muy interesantes, ya que tienen un tratamiento fiscal distinto al de los coches de combustión. En primer lugar están completamente exentos de pagar el impuesto de matriculación. Es cierto que el impuesto de matriculación (que recaudan las comunidades autónomas) es una tasa impositiva de la que muchos coches que están por debajo de los 120 gramos está exenta. Pero hay muchos otros (SUV de gasolina, por ejemplo) que sí que la pagan. Por tanto, con el coche eléctrico se puede decir adiós al impuesto de matriculación de las comunidades autónomas.

A ello hay que sumar que también se puede ver reducido el impuesto de circulación, lo que se conoce como el ‘numerito’ y depende del Ayuntamiento de nuestra ciudad.

Y también hay que añadir que, dentro de las ciudades, nos veremos beneficiados por la naturaleza eléctrica de nuestro vehículo, puesto que el distintivo CERO le permite acceder a zonas de bajas emisiones como las que ya existen en Madrid o Barcelona.

Otra razón de compra es que en las zonas de aparcamiento regulado, es decir con parquímetro, podemos ver como las tarifas descienden drásticamente hasta llegar incluso a desaparecer en muchos ayuntamientos españoles, como Madrid, por ejemplo.

Asimismo, los coches eléctricos son más simples que los de combustión en lo que a mecánica se refiere. En general hay menos elementos en la ecuación lo que también afecta a la factura del taller. El mantenimiento rutinario de los coches eléctricos no implica el cambio de líquidos, y tampoco hay elementos de desgaste, incluso los frenos alargan su vida útil en los modelos eléctricos.

El último aspecto económico positivo que destacamos es el menor precio de la electricidad en comparación con el combustible convencional. Si asumimos que el coste medio del kWh en España es de unos 14 céntimos podemos calcular el coste medio que tiene recorrer 100 kilómetros con un coche eléctrico.

Por ejemplo, un pequeño Seat Mii electric tiene un consumo medio de 12 kWh por cada 100 kilómetros recorridos el coste aproximado es de 1,7 euros. Por otro lado un Audi e-tron de mayor tamaño tiene un gasto medio de 30 kWh cada 100 kilómetros, lo que implica un resultado de 4,2 euros.

Tenemos que matizar estos resultados, puesto que pueden variar notablemente en función del punto de recarga. Las tarifas domésticas son las que pueden aportar un precio más atractivo, mientras que si utilizamos un punto de carga rápida el precio puede incrementarse notablemente.

Ventajas de conducción

Aunque algunos puristas y amantes de los automóviles se oponen a los vehículos eléctricos alegando motivos de sensaciones o filosofía, lo cierto es que este tipo de coche aportan una serie de ventajas objetivas a la hora de ponerse al volante.

Lo primero es el silencio en el funcionamiento, en comparación con un motor de combustión, las mecánicas eléctricas apenas emiten ruido al funcionar, lo que permite que el nivel de ruido en el habitáculo y en el exterior se reduzca radicalmente.

Esto puede llegar a influir de manera directa en el estado de ánimo del conductor, que al encontrarse en un vehículo más silencioso también practica un estado de conducción más pausado. En el exterior también hay mejora, ya que no genera ningún tipo de contaminación acústica en el centro de las ciudades.

La entrega de par de un motor eléctrico es instantánea, por lo que la respuesta del acelerador es instantánea y no tenemos que estar pendientes al cambio de marchas. Otra ventaja para muchos conductores será esta misma, no hay marchas, por lo que la conducción es más simple.

Algunos modelos incluso empiezan a incorporar levas tras el volante, estas permiten variar el nivel de retención del motor eléctrico, que en las deceleraciones tiene la capacidad de invertir su funcionamiento y recarga la batería aprovechando la energía cinética del vehículo.

Desventajas del coche eléctrico

Como todo lo bueno esto también tiene un final, y empezamos con las desventajas que actualmente tienen los vehículos eléctricos. Como todo gran cambio, el paso al vehículo eléctrico supone que una serie de factores, tanto internos como externos al mundo del automóvil, deban evolucionar para mejorar las prestaciones.

El primer punto negativo es la falta de infraestructura de carga, tanto en España, como en muchos otros países de Europa. Sin embargo, hay que reconocer que algunos países, especialmente los nórdicos, van varios pasos por delante.

De esta manera nos encontramos con una falta de puntos de carga en determinadas zonas de la geografía española. Esto sucede especialmente cuando nos alejamos de grandes núcleos urbanos, ciudades como Madrid y Barcelona empiezan a acostumbrarse a los puntos de carga. 

Esto obliga a tener una buena planificación en nuestros desplazamientos, especialmente a la hora de viajar, donde se hace vital asegurar los puntos de recarga para no quedarnos “tirados”. Este contratiempo evidentemente no es tan acusado en los coches de combustión, aunque también hay sorpresas cuando apuramos en exceso la reserva.

Esto quizás no sería tan preocupante si la autonomía de los coches eléctricos fuese más generosa, pero de nuevo nos encontramos con un inconveniente, puesto que apenas hay modelos que superen los 500 kilómetros en el mejor de los casos.

La tecnología de baterías actual es quizás el campo de desarrollo que más tendremos que ver evolucionar en los próximos años, siendo quizás la clave para que la transición total a los vehículos sin emisiones sea posible.

Las baterías actuales tienen otros problemas añadidos además de la escasa autonomía, nos referimos a su peso, ya que superan con facilidad los 300 kilos de peso, lo que penaliza el consumo y la motricidad.

En último lugar llegamos al contratiempo más evidente, el precio. Los coches eléctricos son todavía caros, y aunque paulatinamente vamos viendo como su precio desciende, todavía queda un largo camino hasta que este se iguale con el resto de automóviles.

Factores como una previsible aceleración, tanto en la demanda como en la oferta de coches eléctricos, pueden favorecer una bajada de los precios por las propias reglas del mercado, pero de momento la realidad es que cuentan con un notable sobreprecio.

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