¿Qué son las ADAS en los coches?

Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción

Si eres de los que estás pensando en comprarte un coche próximamente o incluso lo acabas de adquirir vas a notar una evolución increíble sobre todo en materia de seguridad. Desde hace unos años el equipamiento en seguridad de los últimos modelos no ha dejado de crecer. ´

Por ejemplo, en las dos últimas décadas, los fabricantes han estado especialmente preocupados por mejorar la seguridad de los coches cuando se producía un impacto (de ahí los análisis de las pruebas de EuroNCAP donde la máxima prioridad es conseguir la máxima calificación, las cinco estrellas). 

Es lo que se llama como seguridad pasiva, que es la que interviene una vez que se produce el accidente. Hablamos de elementos como estructuras de los vehículos reforzadas, airbags frontales, laterales y de rodilla.

También durante todos estos años ha crecido el número de elementos de seguridad pasiva. Se trata, por ejemplo, del ABS (obligatorio desde 2003), que impide que las ruedas se bloqueen es una frenada; pero también del ESP (obligatorio desde 2014), que evita la pérdida de tracción de las ruedas y que el coche derrape.

Sin embargo, en los últimos años, la seguridad ha crecido enormemente con la introducción de las ADAS que también se conocen como Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción. Son una serie de elementos que también se enmarcan dentro de la seguridad pasiva y que sirven para evitar un accidente. Como son muchas las ADAS que existen a día de hoy en un coche nuevo es muy necesario hacer un repaso de las más importantes.

1. Frenado autónomo de emergencia

Esta tecnología sirve principalmente para advertir al conductor de un posible riesgo de colisión. De esta manera, si el usuario no respeta la distancia de seguridad con el coche que nos precede, aparecerá una alerta en el vehículo advirtiéndonos que estamos muy cerca y que puede existir un riesgo de colisión. En el caso de que el usuario no frene y el riesgo crezca el coche podrá frenar él solo.

2. Frenado autónomo de emergencia con detección de peatones

Es similar al anterior sistema sólo que su utilización está pensada principalmente para la ciudad y para evitar atropellos. De esta manera, si cerca de nuestro coche un peatón (principalmente niños) inicia la maniobra de cruzar la calle, si nosotros no frenamos nuestro coche iniciará la maniobra por nosotros y podrá llegar a detener el vehículo por completo.

3. Mantenimiento de carril

Es otra de las últimas innovaciones muy útil sobre todo cuando se viaja en autopista por viajes largos. Entre otras cosas porque lo que hace es evitar salidas de vía por distracciones o cansancio. Este sistema lee las líneas de la carretera y mantiene el vehículo entre las mismas. En el caso de que pisemos la línea o abandonemos la trayectoria, el sistema nos avisará e incluso podrá recolocar el vehículo.

4. Control de crucero adaptativo

Esta innovación ya cuenta con más años a sus espaldas. Se trata de un control inteligente de velocidad. De ahí que nosotros fijemos la velocidad a la que queremos circular y la distancia de seguridad que preferimos. Y el coche hará todo lo demás. Acelerará cuando sea necesario y frenará si es necesario. Además, podrá llegar a detenerse por completo en caso de que haya un atasco.

5. Avisador de ángulo muerto

Es otra innovación interesante que lleva ya varios años como equipamiento de seguridad en los últimos modelos. Se trata de una serie de dispositivos de vigilancia que lo que hacen es controlar el tráfico que tenemos a nuestro alrededor. De esta manera, si existe algún vehículo en nuestro ángulo muerto, el sistema nos enviará señales para advertirnos de su presencia. Y si, en ese momento, optamos por girar el volante para iniciar un cambio de carril, la advertencia será mucho mayor e incluirá correcciones del volante.

6. Alerta de tráfico cruzado

Esta innovación ha salvado muchos impactos en los últimos años. Está pensada para cuando iniciamos una maniobra de marcha atrás y no tenemos visibilidad de los vehículos que vienen por detrás. De esta manera, si comenzamos la maniobra y los sensores del coche detectan que tenemos un vehículo detrás con el que podemos impactar nos avisará o incluso llegará a utilizar los frenos.

¿Y cómo funcionan estas ADAS?

Pues principalmente con cámaras, sensores y radares que llevan nuestros vehículos a partir de ahora. Son los siguientes:

Comenzando por las cámaras, estas suelen estar montadas en el interior del parabrisas a la altura del espejo retrovisor. La función de estas cámaras es reconocer elementos como peatones, ciclistas, animales… 

Para ello, las empresas de tecnología han ayudado de forma previa a estas cámaras para que realicen un aprendizaje de los mismos. Pueden reconocer personas hasta 500 metros en un radio de giro de 180 grados. A cambio, si las condiciones climatológicas son adversas, el sistema puede ser menos efectivo.

Estos elementos están pensados principalmente para detectar objetos tanto estáticos como en movimiento. Envían ondas de radar que rebotan en aquello que está en el entorno del vehículo, midiendo así la velocidad y la distancia.

Estos radares tienen un alcance de 250 metros y un rango de 360 grados. Además, como no les influyen las inclemencias meteorológicas y pueden medir un buen número de parámetros sin necesidad de hacer cálculos.

Son utilizados para distancias más cortas y operaciones menos complejas. Por ejemplo, reconocimientos de hasta seis metros y a baja velocidad, lo que se destina a maniobras como los aparcamientos. Funcionan con la técnica del sonar, que permite enviar impulsos ultrasónicos que rebotan en los obstáculos  cuyos ecos son analizados.

Son la última innovación pero apenas hay coches en el mercado que los incluyan. Entre otras cosas porque su precio es muy elevado. Están destinados principalmente a la conducción autónoma. Son el acrónimo de (Light Detection and Ranging) y lo que hacen es medir con precisión en 3D la distancia, la posición y la altura con un alcance de 200 metros.

Sin duda, los coches nuevos incorporan algunas de estas tecnologías. Todas ellas nacen para aumentar la seguridad y reducir el número de accidentes. Pero también hay que tener cuidado con posibles efectos negativos. Y estos son, entre otros, como señalan desde Carglass, una posible relajación por parte de los conductores. “Estas tecnologías hay que utilizarlas correctamente para obtener todos sus beneficios. Y es muy importante comprender que los sistemas ADAS son una ayuda al conductor, no un piloto automático que nos reemplace ni nos permita bajar nuestro nivel de atención al volante”, señalan desde esta compañía.

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